SÃO PAULO, BRASIL.– La violencia doméstica y familiar contra las mujeres constituye uno de los principales desafíos de seguridad y derechos humanos en Brasil, con una tendencia sostenida al alza en los últimos años.
En el estado de São Paulo, el más poblado del país, las autoridades han intensificado las acciones de persecución penal ante el incremento de los casos de feminicidio y otras formas de violencia de género.
Entre enero y noviembre del presente año (2025), el estado de São Paulo registró 233 feminicidios, la cifra más alta desde que en 2018 comenzó el registro individualizado de estos crímenes, de acuerdo con datos oficiales.
Este aumento se produce en un contexto nacional igualmente preocupante:
Fórum Brasileño de Seguridad Pública reportó que en 2024 un promedio de cuatro mujeres fueron víctimas de feminicidio por día, totalizando 1,492 muertes, 17 más que en 2023.
Este es el mayor número registrado desde 2015, año en que Brasil promulgó la Ley del Feminicidio.










