SANTO DOMINGO.– La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, rechazó que los llamados intercambios de disparos formen parte de una política del Gobierno y afirmó que las actuaciones de los agentes deben ser revisadas por los organismos de control de la Policía Nacional y, cuando corresponda, sometidas al Ministerio Público.
Raful hizo el planteamiento durante una entrevista en el programa El Despertador, al ser cuestionada sobre las recientes advertencias del presidente Luis Abinader a personas con órdenes de arresto pendientes.
Ante la pregunta de si expresiones como que a quienes no se entreguen “les irá peor” podían interpretarse como una legitimación de los enfrentamientos policiales, la funcionaria evitó atribuir un significado adicional a las palabras del mandatario.
“El presidente lo dijo claramente; yo creo que no me toca a mí interpretar sus palabras”, respondió.
Abinader había pedido recientemente a personas con órdenes de arresto que se entreguen y aseguró que, de no hacerlo, las autoridades las buscarán para ponerlas a disposición de la justicia antes de que cometan nuevos delitos. La Policía informó además que 85 personas se entregaron voluntariamente durante los primeros 25 días de septiembre.
Raful sostuvo que sí le corresponde supervisar la operatividad de la Policía y afirmó que, en los casos revisados por las autoridades, los agentes suelen enfrentar resistencia armada durante determinados operativos.
La ministra también fue cuestionada sobre un video difundido por la Comisión de Derechos Humanos que, según explicó el entrevistador, mostraría a un hombre supuestamente rendido antes de morir durante una actuación policial.
Raful respondió que el director general de la Policía ya había informado que los órganos de control de la institución investigaban ese caso y que, una vez concluidas las pesquisas internas, sería remitido al Ministerio Público.
“Todo el mundo sabe que no es una política de Estado”, afirmó al referirse específicamente a los llamados intercambios de disparos.
La funcionaria sostuvo que la reforma policial establece como principios el respeto a los derechos humanos y el uso proporcional de la fuerza, y señaló que Inspectoría y Asuntos Internos tienen la responsabilidad de examinar posibles irregularidades cometidas por agentes.
Raful reconoció, sin embargo, que la Policía todavía no dispone de suficientes cámaras corporales para equipar a todos sus miembros.
De acuerdo con las cifras ofrecidas durante la entrevista, la institución cuenta con unos 46,000 agentes y alrededor de 10,000 cámaras corporales, cuya utilización se ha priorizado en el nuevo modelo de patrullaje.
La ministra indicó que las autoridades continúan adquiriendo equipos y que el objetivo es ampliar progresivamente la cobertura para que los policías que trabajan en prevención e investigación en las calles puedan registrar sus intervenciones.
También destacó el papel de las más de 10,000 cámaras de vigilancia del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 como apoyo para reconstruir hechos e investigaciones.
Raful defendió además el sometimiento a la justicia de agentes señalados por actuaciones irregulares y citó casos en los que policías han sido entregados al Ministerio Público por posibles excesos o hechos de corrupción.
La ministra señaló que el nuevo modelo de patrullaje comenzó como piloto en cuatro departamentos policiales y que se encuentra en proceso de expansión a otras zonas, acompañado de nuevos vehículos, cámaras, armas no letales, centros de monitoreo y capacitación.
Según explicó, más de 8,000 policías han recibido entrenamiento especializado y los nuevos agentes permanecen un año en formación antes de incorporarse al servicio.
Raful aseguró igualmente que la proporción de policías destinados al patrullaje pasó de aproximadamente 12 % a 31 %, con la meta gubernamental de continuar aumentando esa presencia en los próximos años.




