Santo Domingo.– Especialistas en bioética y derecho médico aseguraron que el nuevo Código Penal no representa una persecución contra los médicos ni busca criminalizar el ejercicio de la medicina, sino establecer responsabilidades claras y fortalecer la seguridad jurídica tanto de los profesionales de la salud como de los pacientes.
La afirmación fue realizada durante el panel «Código Penal: ¿avance o amenaza?», organizado por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y la Comisión Nacional de Bioética (CNB), donde los participantes coincidieron en que gran parte de la preocupación existente en el sector responde a interpretaciones erróneas y desinformación sobre el alcance de la nueva legislación.
La doctora Togarma Rodríguez, miembro de la Comisión Nacional de Bioética, explicó que el Código Penal mantiene como principio fundamental la actuación diligente y prudente del profesional de la salud, sin penalizar automáticamente los resultados adversos de un tratamiento.
«No es que porque llegó la ley van a salir a buscar a todos los médicos como una cacería de brujas para llevarlos presos. Nada que ver con eso», afirmó Rodríguez.
La especialista sostuvo que el elemento clave será demostrar, mediante una adecuada documentación clínica, que el médico actuó conforme a los protocolos establecidos, justificó oportunamente sus decisiones y utilizó todos los recursos disponibles para proteger la vida del paciente.
Hospitales también podrán responder penalmente
Durante el panel, los expertos destacaron que uno de los principales cambios introducidos por el nuevo Código Penal es la posibilidad de establecer responsabilidad penal para las personas jurídicas, permitiendo que hospitales, clínicas y otras instituciones respondan cuando existan fallas derivadas de deficiencias organizacionales o de gestión.
El abogado Pedro Jiménez, especialista en derecho médico, calificó la reforma como un cambio estructural para el sistema jurídico dominicano.
«Verdaderamente hay esperanza. Verdaderamente hay avances», expresó.
Jiménez explicó que la nueva legislación sustituye un Código Penal con más de 140 años de vigencia e incorpora principios garantistas que protegen tanto a los ciudadanos como a los profesionales que actúan conforme a la ley.
Asimismo, recordó que la responsabilidad penal continuará siendo individual, por lo que cada persona responderá únicamente por sus propios actos u omisiones.
Plantean mejorar algunos artículos
Aunque valoraron positivamente la reforma, los panelistas reconocieron que algunos artículos podrían perfeccionarse para evitar interpretaciones discrecionales, por lo que respaldaron la apertura de espacios de discusión técnica que permitan fortalecer la legislación sin frenar los avances alcanzados.
Por su parte, el doctor Miguel Suazo, asesor permanente de la Comisión Nacional de Bioética y docente del INTEC, consideró que el análisis del nuevo Código debe buscar un equilibrio entre la protección de los pacientes y las garantías para quienes ejercen la medicina.
«No todo lo legal es moral, ni todo lo moral es legal. La tarea de la ética será tratar de acercar lo moral a lo legal», señaló.
Suazo llamó a ampliar el debate incorporando no solo a médicos y juristas, sino también a pacientes y otros actores sociales.
Los especialistas coincidieron en que uno de los principales retos será fortalecer la formación jurídica del personal de salud, fomentar una adecuada cultura de documentación clínica y promover mecanismos alternativos para resolver conflictos, reduciendo así la judicialización innecesaria de la relación entre médicos y pacientes.




