Para describir la actual situación de las mujeres y las niñas en Afganistán e Irán, muchas organizaciones de derechos humanos, activistas por los derechos de las mujeres e incluso responsables de la diplomacia —incluidos los de la ONU— están utilizando la expresión «apartheid de género». Swissinfo analiza qué significa este término y la campaña que se lleva a cabo para reconocerlo como delito internacional.
¿En qué consiste el apartheid de género? De momento, el apartheid de género no está reconocido como delito contra la humanidad. Sí está reconocido, en cambio, la persecución por motivos de género. El apartheid solo está reconocido por motivos de raza, ya que este delito se definió en el contexto de Sudáfrica. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) define el apartheid como actos inhumanos «cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial sobre cualquier otro grupo o grupos raciales y cometidos con la intención de mantener ese régimen».
Según Richard Bennett, relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Afganistán, si se sustituye la palabra «racial» por la expresión «de género», esta definición se aplicaría a la situación de las mujeres y las niñas en Afganistán bajo el régimen talibán. El activismo también utiliza el término «apartheid de género» para referirse a la situación de las mujeres y las niñas en Irán.
¿Qué diferencia hay entre persecución por motivos de género y apartheid de género? El relator especial de la ONU Bennett ha descrito la situación de las mujeres y las niñas en Afganistán como un crimen contra la humanidad de persecución por motivos de género, ya que así lo reconoce el derecho internacional. En 2025, la Corte Penal Internacional dictó, contra dos altos dirigentes talibanes, órdenes de detención por persecución por motivos de género. Bennett afirma que «no debemos subestimar el crimen contra la humanidad que supone la persecución por motivos de género». Para ello hace falta que haya una víctima identificada y un autor identificado. «No es un crimen cometido por un Estado, sino por individuos, mientras que el apartheid de género también tendría en cuenta las acciones, las políticas y las leyes de un Estado», manifiesta a Swissinfo.
¿El apartheid de género se aplica solo a las mujeres y las niñas? El apartheid de género también podría aplicarse a otros grupos perseguidos por su identidad de género. En Afganistán también se utiliza, según Bennett, para la comunidad LGTBI. En otros países como Uganda —donde el Gobierno ha introducido leyes draconianas contra la comunidad LGTBI, incluida la pena de muerte para algunos actos homosexuales—, podría aplicarse a la comunidad gay.
¿Quién apoya la campaña para que se reconozca el apartheid de género? La campaña está encabezada por la iniciativa End Gender Apartheid, liderada por defensoras de los derechos de las mujeres afganas e iraníes, así como por abogados y expertos internacionales. La apoyan, asimismo, destacadas organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Este término también lo han utilizado altos funcionarios de la ONU, como el alto comisionado Volker Türk. Se dice que a finales de 2025 unos diez países apoyaban la campaña.
¿Cómo puede lograrse? Hay dos maneras de que se reconozca el apartheid de género como un crimen internacional. Una es enmendar el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. La otra sería incluirlo en una nueva Convención de las Naciones Unidas sobre Crímenes contra la Humanidad, que actualmente se está debatiendo en Nueva York.
¿Cuáles son las perspectivas? Para 2026 está prevista una nueva ronda de conversaciones. Según Azadah Raz Mohammad, la campaña para incluir el apartheid de género cuenta actualmente con el apoyo de al menos 11 Estados. La abogada internacional Sareta Ashraph también expresa preocupación por los recortes de financiación a las ONG del Gobierno estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump. Bennett afirma que si se incluye en la nueva Convención, generará expectativas en otros Estados y actores para «no apoyar un régimen en el que existan denuncias de apartheid de género».





