SANTO DOMINGO.– El arroz dominicano se coloca en el centro de las nuevas conversaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos, luego de que Washington solicitara al Gobierno eliminar las disposiciones arancelarias establecidas mediante el Decreto 693-24.
El planteamiento surgió durante las conversaciones sobre la agenda arancelaria bilateral iniciadas el pasado 9 de septiembre, en las que participaron el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, y representantes de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Entre los funcionarios estadounidenses estuvieron Jeffrey Goettman, representante comercial adjunto, y la embajadora Julie Callahan, vinculada a las negociaciones agrícolas de la USTR.
La discusión adquiere especial importancia para República Dominicana porque enfrenta dos intereses: el cumplimiento de los compromisos comerciales asumidos bajo el DR-CAFTA y la política gubernamental de protección de la producción nacional de arroz.
Estados Unidos pide derogar el Decreto 693-24
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó que durante las conversaciones sus representantes plantearon directamente la importancia de eliminar el decreto.
“Los embajadores señalaron la oportunidad de fortalecer la relación económica bilateral entre nuestros países y destacaron la importancia de la derogación del Decreto 693-24 por parte del presidente Abinader para cumplir con las obligaciones de acceso al mercado de la República Dominicana en el marco del CAFTA-DR con respecto al acceso para el arroz de EE.UU.”, indicó la USTR en una publicación citada sobre el encuentro.
La posición estadounidense plantea que las disposiciones adoptadas por República Dominicana afectan las condiciones de acceso al mercado establecidas en el acuerdo comercial.
¿Qué establece el Decreto 693-24 sobre el arroz?
El Decreto 693-24 fue emitido el 17 de diciembre de 2024 como parte de las medidas adoptadas por el Gobierno dominicano para proteger la producción arrocera.
Según la información contenida en la disposición, el esquema establece un arancel de 20 % para las importaciones realizadas dentro de la cuota autorizada.
Cuando se supera esa cantidad y se importa arroz adicional fuera de la cuota, el gravamen puede alcanzar un 99 % sobre el valor del producto.
La diferencia es significativa porque encarece considerablemente las importaciones que excedan los volúmenes establecidos.
Gobierno ha defendido el arroz como producto estratégico
La decisión dominicana fue sustentada en argumentos relacionados con la soberanía y seguridad alimentaria, además de la necesidad de preservar la capacidad productiva nacional.
El Gobierno ha señalado que mantener la producción local resulta fundamental para garantizar un abastecimiento estable de alimentos y proteger una actividad económica de especial importancia para numerosas comunidades rurales.
El arroz tiene presencia productiva en 21 provincias del país, por lo que cualquier modificación de las condiciones de competencia con el producto importado podría tener repercusiones sobre productores, trabajadores y otros actores vinculados a la cadena arrocera.
Antes de la emisión del decreto, el Consejo Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conassan) adoptó la Resolución 07-2024, del 6 de diciembre de 2024, recomendando al Poder Ejecutivo medidas especiales para el arroz por considerarlo un producto sensible.
DR-CAFTA vuelve al centro de la discusión
El punto de fondo está relacionado con las condiciones de liberalización comercial establecidas en el acuerdo entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA).
Washington considera que República Dominicana debe garantizar las condiciones de acceso previstas para el arroz estadounidense, mientras el Gobierno dominicano ha utilizado argumentos de seguridad alimentaria y protección de la producción interna para justificar su política arancelaria.
Por ello, una eventual derogación del Decreto 693-24 podría convertirse en uno de los puntos más sensibles de las negociaciones comerciales entre ambos países.
Las conversaciones apenas comienzan y, hasta la información suministrada, no se ha anunciado que el Gobierno dominicano haya aceptado derogar el decreto.
La evolución de las negociaciones será especialmente relevante para el sector arrocero nacional, debido a que cualquier cambio en los aranceles podría modificar las condiciones bajo las cuales el arroz estadounidense compite en el mercado dominicano.
Earlier this week, Ambassador Goettman and Ambassador Callahan met virtually with Foreign Minister Víctor Bisonó of the Dominican Republic.
The Ambassadors noted the opportunity to strengthen our countries’ bilateral economic relationship and highlighted the importance of…
— United States Trade Representative (@USTradeRep) September 11, 2026




