WASHINGTON.— El Departamento de Estado de Estados Unidos ha implementado una política de “investigación continua” sobre los titulares de visas, lo que permite que un documento de viaje sea revocado en cualquier momento, incluso si ya fue otorgado. La medida afecta a más de 55 millones de ciudadanos extranjeros con visas válidas y ha generado preocupación en la diáspora.
La revisión constante busca indicios que puedan anular la validez de un visado. Las autoridades están facultadas para revocar visas en casos de permanencia ilegal, amenazas a la seguridad pública, participación en actividades delictivas o de apoyo a organizaciones terroristas.
Infracciones que activan la revocación de visas
La nueva política ha causado inquietud porque no solo se enfoca en delitos graves. El sistema migratorio ahora considera infracciones que antes se consideraban menores. Entre los factores que pueden activar la revocación de una visa se encuentran:
- Delitos comunes: Fraude migratorio, violencia doméstica y tráfico de personas o drogas.
- Infracciones menores: Conducir bajo los efectos del alcohol, manejar sin licencia de forma reiterada o negarse a pagar la manutención de los hijos (child support).
La comunidad dominicana en Nueva York, por ejemplo, ha manifestado su temor de que sus familiares sean afectados por esta medida, ya que incluso un altercado callejero o un ticket de tránsito impagado podría usarse como argumento para la revocación del visado.
La cancelación de una visa no siempre es notificada de inmediato; en muchos casos, el portador se entera al intentar ingresar de nuevo al país. Si el sistema detecta un arresto o alguna actividad ilícita, la visa puede ser anulada y el reingreso prohibido por años.




