SANTO DOMINGO.– El artista Julián Oro Duro se encuentra estable, consciente y bajo observación médica luego de resultar herido durante el ataque ocurrido la madrugada de este lunes en su residencia de Santo Domingo Este, donde murió su esposa, Zeneida Socorro Castillo.
El Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS) informó que el músico, cuyo nombre real es Gilberto Julián Sarante Perdomo, de 58 años, fue recibido durante la mañana de este lunes 21 de septiembre en su sala de emergencias.
A su llegada, el paciente se encontraba consciente, alerta y orientado, además de presentar signos vitales estables.
De acuerdo con el informe médico divulgado por el HGPS, la evaluación inicial evidenció múltiples traumatismos en la región frontal y parietal de la cabeza, así como lesiones en otras partes del cuerpo.
Tras los estudios realizados, los médicos determinaron que presenta múltiples fracturas craneofaciales del lado izquierdo y una hemorragia subaracnoidea frontal izquierda.
El centro de salud indicó que el artista continúa bajo seguimiento y que las evaluaciones permanecen en curso para determinar su evolución clínica.
La actualización médica se produce horas después de que la Policía Nacional informara que, según la versión preliminar ofrecida por el propio artista, Julián Oro Duro regresó a su vivienda alrededor de la 1:00 de la madrugada y fue sorprendido por dos individuos que lo agredieron físicamente.
Las pesquisas establecen preliminarmente que su esposa, Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, habría sido atacada antes de la llegada del merenguero.
Durante la agresión, los atacantes despojaron al artista de dinero en efectivo, prendas y un teléfono celular, según la información divulgada por las autoridades.
Castillo falleció a consecuencia de un trauma craneofacial y una herida corto-penetrante en la región lateral izquierda del cuello, conforme al diagnóstico médico-legal preliminar.
El Hospital General de la Plaza de la Salud señaló que continuará ofreciendo información sobre el estado de Julián Oro Duro a través de sus canales institucionales, siempre que exista la autorización correspondiente y respetando la confidencialidad del paciente.
Mientras tanto, la Policía Nacional, el Ministerio Público y la Policía Científica mantienen abierta la investigación para identificar a los responsables y establecer las circunstancias y el móvil del ataque.




