Una demanda colectiva presentada recientemente en un tribunal federal de California alega que Meta Platforms ha engañado a miles de millones de usuarios al permitir que empleados y contratistas externos, incluyendo a la firma Accenture, intercepten y lean mensajes privados de WhatsApp, a pesar de promocionar el servicio como cifrado de extremo a extremo.
La acusación, que surge tras revelaciones de presuntos denunciantes (whistleblowers), sostiene que Meta posee una «puerta trasera» que permite a su personal y a terceros acceder al contenido de las comunicaciones sin el consentimiento de los usuarios.
Según el documento legal, esta práctica contradice la promesa fundamental de la aplicación: que «solo tú y el destinatario» pueden leer los mensajes.
Alegaciones de la demanda
La demanda de 52 páginas sostiene que Meta oculta su código fuente para evitar que investigadores independientes confirmen la integridad del cifrado. Entre los puntos clave presentados se encuentran:
Acceso de terceros: Se alega que contratistas de Accenture y empleados de Meta pueden solicitar acceso a mensajes mediante procesos internos simplificados.
Falta de consentimiento: Los demandantes afirman que la empresa nunca solicitó permiso para que humanos revisaran, almacenaran o analizaran el contenido de los chats.
Intervención gubernamental: El documento sugiere que la capacidad de WhatsApp para cumplir con ciertas solicitudes judiciales indica la existencia de mecanismos para eludir el cifrado.
Respuesta de Meta
Por su parte, un portavoz de Meta calificó las acusaciones como una «ficción frívola» y «categóricamente falsas y absurdas». La empresa reiteró que WhatsApp utiliza el protocolo Signal desde hace una década, asegurando que las claves de cifrado residen únicamente en los dispositivos de los usuarios y que ni siquiera la propia compañía tiene la capacidad técnica para visualizar los mensajes.





