Santo Domingo, R.D. La docente Ana Isabel Feliz Cabrera alertó que el embarazo en las niñas y adolescentes, en vez de ser tratado desde una óptica que contemple derechos, corresponsabilidad y protección integral, a menudo se convierte en un estigma que afecta su continuidad en el sistema educativo y transforma, de manera abrupta y violenta, su identidad social. “La institución escolar, en lugar de funcionar como un lugar de apoyo y salvaguardia de derechos, reproduce narrativas morales y prácticas que excluyen y perpetúan la desigualdad de género”, afirmó Feliz Cabrera.
En su narrativa titulada “Impacto del estigma en la estudiante Mesis: Cómo afecta la participación de niñas embarazadas en el entorno escolar”, presentada en el marco de la Maestría en Género y Políticas de Igualdad en Educación coordinada por el Centro de Estudios de Género (CEG) del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), la docente externó que durante una reunión de padres se puso de manifiesto la continuación de estereotipos sexistas. “Las intervenciones se dieron en un tono de acusación dirigido únicamente a las adolescentes, ignorando la responsabilidad masculina y el entorno social”, informó la educadora.
El caso de Mesis
Durante su exposición, Feliz Cabrera tocó el caso de Mesis (nombre ficticio), una estudiante destacada quien, al hacerse público su estado de embarazo, empezó a ser señalada con términos despectivos. “Nadie mencionó al padre del niño ni se cuestionaron las condiciones económicas o la falta de educación sexual adecuada. La carga simbólica de la culpa recayó únicamente sobre ella”, explicó. Bajo presión social, la madre de Mesis decidió sacarla de la escuela para «proteger» el honor familiar, restringiendo sus aspiraciones futuras.

Graves y variadas repercusiones Feliz Cabrera advirtió que estas jóvenes sufren un deterioro en su autoconfianza y sentimientos de culpa que afectan sus metas. La exclusión del sistema escolar obstaculiza su desarrollo académico, prolongando ciclos de pobreza y dependencia económica. La educadora entiende que esta situación resalta la ineficacia de las políticas públicas que, aunque reconocen el derecho a la enseñanza, no cuentan con estrategias de implementación y protección específica.
La docente sugirió al Ministerio de Educación (MINERD) el fortalecimiento de los programas de formación docente con enfoque de género, estrategias de educación sexual e intervenciones interdisciplinarias entre la dirección de Género y Orientación y Psicología. “Solo mediante una educación que priorice la equidad de género y la corresponsabilidad se podrá romper el ciclo de discriminación que afecta a Mesis y a muchas otras niñas y adolescentes”, finalizó.










