SANTO DOMINGO.– Sus picos y garras afiladas las diferencian de muchas otras especies. Se trata de las aves rapaces, clasificadas como depredadores tope, que se encuentran en la cima de la cadena alimenticia y como tal son controladoras de otros reinos en eslabones más bajos de su hábitat.
Dentro de esa variedad de aves voladoras figura el gavilán de la Española (Buteo ridgwayi), ave endémica de la isla que habita en el parque nacional Los Haitises y se encuentra en peligro crítico de extinción; es decir, con la mayor amenaza a desaparecer. “El gavilán de la Española es un ave con características únicas… tiene poco miedo al humano”, refiere Carlos Suárez, coordinador del Fondo Peregrino en la República Dominicana.
Se estima que la población ha crecido a más de 500 individuos. El gavilán se alimenta principalmente de reptiles y roedores, por lo que su efectividad como cazador de ratas le hace un animal beneficioso en las comunidades. Aunque en 2002 su distribución se restringía a Los Haitises, hoy la especie tiene presencia en Punta Cana y el parque nacional Aniana Vargas, además de su redescubrimiento en las islas Cayemites en Haití en 2019.
Origen de la organización
El Fondo Peregrino nació en 1970 con la misión de preservar el halcón peregrino norteamericano. En 2002 inició sus operaciones en el país y desde entonces lidera el programa de conservación del gavilán junto a organizaciones como la Fundación Puntacana, Fundación Propagas y el Parque Zoológico Nacional.

El monitoreo
Dentro de las labores realizadas por el Fondo Peregrino, está el manejo y monitoreo de las poblaciones silvestres del gavilán, así como establecer nuevas poblaciones a través de la dispersión asistida, rescate y educación ambiental para garantizar la preservación de este patrimonio genético único del Caribe.




