VILNA.— Estados Unidos pondrá fin a la asistencia militar que presta a los países europeos geográficamente cercanos a Rusia. La decisión, confirmada por un funcionario del Ministerio de Defensa de Lituania, responde a la presión de Washington para que el continente asuma un papel más importante en su propia defensa.
El director de política de defensa de Lituania, Vaidotas Urbelis, confirmó a la prensa que el Departamento de Defensa de EE.UU. informó a los países afectados que, a partir del próximo ejercicio financiero, la financiación para asistencia militar se reducirá a cero.
Impacto y críticas a la medida
Los recortes, que según medios estadounidenses ascenderían a varios cientos de millones de dólares, afectarán la compra de armas, otros equipos y el entrenamiento militar. Sin embargo, Urbelis aclaró que la medida no afectará la presencia de las tropas estadounidenses en la región, la cual se financia con un presupuesto separado.
La decisión se produce en un contexto de incertidumbre sobre el apoyo de EE.UU. a Europa y Ucrania, en medio de la invasión rusa. El ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, declaró que considera la medida «especialmente simbólica, en un sentido negativo», lo que refleja el descontento de algunos aliados.
La suspensión de la asistencia se alinea con la postura del presidente Donald Trump, quien se ha mostrado escéptico sobre el gasto de Estados Unidos en defensa en el extranjero y ha presionado a los aliados de la OTAN para que aumenten sus propios presupuestos de defensa.










