CIUDAD DE MÉXICO.— Autoridades de Estados Unidos y México anunciaron este sábado el despliegue de operativos conjuntos en la frontera común, como parte de una nueva misión de cooperación enfocada en frenar el tráfico ilícito de armas hacia territorio mexicano.
El gobierno de México ha acusado históricamente a las armerías estadounidenses de contribuir a la ola de violencia ligada al crimen organizado que ha provocado más de 480,000 asesinatos desde finales de 2006.
Acuerdo de cooperación y tecnología
Los operativos se lanzaron casi un mes después de que el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, se reuniera en Ciudad de México con la presidenta Claudia Sheinbaum para formalizar un protocolo que amplía la cooperación en seguridad, informó la Cancillería mexicana.
Como parte de este esfuerzo ampliado, el Departamento de Estado de EE. UU. indicó que los 32 estados de México implementarán tecnología de identificación balística y tendrán acceso a un sistema de rastreo de armas utilizado por varias agencias de seguridad estadounidenses.
Contexto de tensión y medidas de apremio
La cooperación fronteriza se produce en un contexto de tensión bilateral. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero, el presidente Donald Trump ha acusado a México de no hacer lo suficiente para combatir el tráfico de drogas y la migración irregular.
En el pasado, el magnate republicano amenazó con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas —de las cuales el 83% se dirigen a EE. UU.— como medida de apremio. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum consiguió aplazar la imposición de gravámenes generales al reforzar la vigilancia en la frontera y entregar a Estados Unidos a importantes presos narcotraficantes.





