El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que el gobierno estadounidense obtendrá información propia sobre el tiroteo ocurrido en aguas cubanas, donde cuatro personas murieron y otras seis resultaron heridas a bordo de una lancha rápida registrada en Florida.
“Vamos a averiguar exactamente qué pasó y luego responderemos en consecuencia”, declaró Rubio. Añadió que incidentes armados en mar abierto son infrecuentes. El Ministerio del Interior de Cuba informó que sus tropas fronterizas abrieron fuego después de que la embarcación extranjera ingresara a aguas territoriales y presuntamente disparara contra personal cubano, resultando herido el comandante del barco oficial. Según el Ministerio, cuatro personas a bordo de la lancha murieron y seis resultaron heridas, recibiendo atención médica posterior.
Rubio señaló que Estados Unidos no basará sus conclusiones únicamente en la versión cubana. El vicepresidente JD Vance indicó por separado que la administración sigue recopilando información.
Detalles de la embarcación y líneas de investigación
Un funcionario dijo al New York Times que el incidente involucró una embarcación civil estadounidense presuntamente vinculada al intento de sacar familiares de Cuba. Agregó que no formaba parte de ninguna operación militar ni de la Guardia Costera. Rubio confirmó que el barco no pertenecía al gobierno de EE. UU. Registros marítimos describen la embarcación, con matrícula FL7726SH, como una lancha a motor de 24 pies fabricada en 1981.
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El suceso ocurrió a una milla náutica al noreste del canal El Pino, en Cayo Falcones, zona frecuentada por tráfico marítimo y patrullada por autoridades cubanas.
Reacciones en Florida
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció que abrió una investigación en coordinación con agencias federales y estatales. El congresista de Florida Carlos Giménez calificó el hecho como una “masacre” y pidió cambios políticos en Cuba, al tiempo que responsabilizó al gobierno de Miguel Díaz-Canel.








