SANTO DOMINGO, RD.- El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, ha revelado hoy que los contratos con al menos 25 usuarios no regulados (grandes compañías) que adquirían energía de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) por debajo del costo de compra han sido eliminados.
Marranzini explicó que las compañías eléctricas públicas compraban el kilovatio de energía a un precio y lo vendían a un valor inferior, 0.07 dólares, a estos clientes no regulados, lo que generaba significativas pérdidas en sus finanzas.
«Eso venía desde antes del 2020. Eso lo han utilizado muchas veces los gerentes de las distribuidoras. Increíblemente, Edesur tenía un cliente en Santiago y otro en Montecristi, en el área de influencia de Edenorte», afirmó Marranzini.
Aunque no quiso dar detalles sobre la identidad de las grandes empresas beneficiadas, el funcionario indicó que la lista era considerable y que el monto total de pérdidas generadas por estos contratos desmontados asciende a alrededor de 10 millones de dólares.
«Pero yo no creo que el empresario hizo nada malo. El que lo hizo mal fue el de la distribuidora que le autorizó a vender a 0.07 (centavos de dólares). El empresario no tiene la culpa, encontró una opción excelente y la usó. Eso es ser empresario», declaró el presidente del CUED.
La situación está mejorando y otros contratos en revisión
Marranzini sostuvo que la situación «ha ido mejorando». «No hemos salido de todos (los usuarios no regulados). Estamos respetando los contratos y, mientras existan, tenemos que seguir vendiéndoles a ese precio. Ahora, cuando cambien, si quieren seguir siendo clientes nuestros, son bienvenidos, pero a un precio diferente», señaló.
Las declaraciones del titular del CUED se producen en el marco de una respuesta a una información publicada por Diario Libre, que destacaba un aumento promedio de las pérdidas en las EDE durante el primer cuatrimestre de 2025 en comparación con el año anterior, impulsado por un empeoramiento de ese indicador en Edesur.
En una carta previa, Marranzini había explicado que el aumento de las pérdidas en Edesur obedeció precisamente a la eliminación de contratos con grandes usuarios no regulados que adquirían energía por debajo del costo de compra. Según él, estos acuerdos permitían vender (a la distribuidora) a 0.07 dólares el kilovatio, generando pérdidas importantes que alteraban artificialmente sus indicadores.










