Un brote del hantavirus en un crucero ha reavivado teorías conspirativas sobre vacunas, supuestas campañas de despoblación y curas milagrosas que proliferaron durante la pandemia de covid-19. La desinformación multilingüe resurgió incluso cuando la Organización Mundial de la Salud insistió el viernes en que el riesgo por parte de los pasajeros del MV Hondius para el resto de la población es mínimo.
Figuras como Alex Jones han declarado que el brote es una «plandemia», término utilizado para difundir falsedades sobre el coronavirus en 2020. Aunque la hipótesis principal apunta a que un pasajero contrajo la enfermedad antes de embarcar en Argentina, circulan afirmaciones que acusan un complot para imponer confinamientos o influir en las elecciones de Estados Unidos.
Expertos como Yotam Ophir, de la Universidad de Buffalo, señalan que esta narrativa activa creencias políticas preexistentes. Además, se han difundido falsedades que vinculan el virus con efectos secundarios de la vacuna de Pfizer o con supuestas liberaciones intencionales atribuidas a figuras como Bill Gates.
Sin tratamiento específico
Actualmente no existen vacunas aprobadas ni curas conocidas para el hantavirus. Pese a esto, médicos antisistema y políticos han promovido fármacos como la ivermectina. El virólogo John Lednicky, de la Universidad de Florida, aclaró que fuera de pruebas de laboratorio, dicho medicamento no ha demostrado ser eficaz para tratar infecciones.
La promoción de estas teorías conspirativas, impulsada por algoritmos y voces influyentes, busca a menudo réditos políticos o económicos aprovechando la ansiedad generada por el brote actual.








