Un equipo de investigadores del University College London ha descubierto un mecanismo clave que ayuda al cuerpo a desactivar la inflamación, un avance que abre la puerta a nuevos tratamientos para las enfermedades autoinmunes. Sus conclusiones aparecen recogidas este viernes en Nature Communications.
La inflamación es la primera línea de defensa contra infecciones, pero cuando no se desactiva correctamente, provoca afecciones como artritis o diabetes.
Este estudio revela que unas diminutas moléculas derivadas de la grasa corporal llamadas epoxioxilipinas actúan como frenos naturales del sistema inmunitario. Estas moléculas evitan el crecimiento excesivo de ciertas células inmunes, conocidas como monocitos intermedios, que causan inflamación crónica.
Para comprobarlo, los investigadores administraron a voluntarios una inyección de la bacteria ‘Escherichia coli’ muerta para desencadenar una reacción controlada y probar el fármaco GSK2256294.
El experimento demostró que al bloquear la enzima sEH, encargada de descomponer las epoxioxilipinas, se aceleraba la resolución del dolor y se reducían drásticamente los niveles de las células relacionadas con la enfermedad. La investigadora Olivia Bracken señaló que centrarse en este mecanismo podría conducir a tratamientos más seguros que restablezcan el equilibrio inmunitario sin suprimir la inmunidad general.
Este hallazgo desvela una vía natural para calmar la inflamación más rápidamente y supone una vía prometedora para nuevas terapias.






