A dos días del accidente en Córdoba, Cataluña volvió a registrar un siniestro ferroviario. Este martes por la noche, dos trenes de la red de Rodalies descarrilaron en distintos puntos de las provincias de Barcelona y Girona, dejando al menos 15 heridos, cuatro de ellos de gravedad, y sin víctimas fatales.
El incidente más grave ocurrió en la línea R4, entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona. Según informó Renfe, un muro de contención se desplomó sobre las vías y fue embestido por un tren que circulaba en dirección a Manresa. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) confirmó que 15 personas resultaron heridas y están siendo atendidas en el lugar. Protección Civil señaló que el obstáculo en la vía fue el detonante del descarrilamiento.
La circulación ferroviaria quedó interrumpida, y Rodalies advirtió que otros servicios podrían sufrir demoras o quedar detenidos al acercarse al tramo afectado. En el lugar trabajaron 11 ambulancias del SEM, 15 dotaciones de Bomberos de la Generalitat y patrullas de los Mossos d’Esquadra de las comisarías de Vilafranca del Penedès y Sant Sadurní d’Anoia.
Segundo descarrilamiento en Girona
El mismo martes se produjo un segundo descarrilamiento entre Maçanet Massanes y Tordera, en Girona. En este caso, piedras sobre la vía provocaron que el tren perdiera un eje y descarrilara. No se registraron heridos, pero se activaron recursos de emergencia y se mantuvo el plan Ferrocat en alerta.
Circulación interrumpida y causas bajo investigación
En ambos tramos, la circulación permanece interrumpida mientras continúan las tareas de evacuación, asistencia y revisión de los convoyes. Las autoridades catalanas indicaron que se investigan las causas de los accidentes, con especial atención al derrumbe del muro de contención y a los obstáculos detectados sobre las vías.








