En diciembre de 2011, la estadounidense Sarah Schleper se retiró esquiando en minifalda y con su hijo Lasse, de cuatro años, en brazos. Catorce años después, ambos van a hacer historia con México, siendo la primera vez que una madre y un hijo compitan en unos mismos Juegos Olímpicos de Invierno.
La icónica fotografía de Lienz (Austria) dio en su momento la vuelta al mundo.
Sarah, casada con el mexicano Federico Gaxiola desde 2007, adquirió la nacionalidad de su esposo en 2014. Milán-Cortina 2026, a sus 46 años, serán sus terceros Juegos con su nuevo país (2018, 2022, 2026) y los séptimos del total de su carrera, tras haber competido previamente con Estados Unidos (1998, 2002, 2006, 2010). Su hijo Lasse, el pequeño de aquella fotografía, es ahora también esquiador alpino y se clasificó para sus primeros Juegos Olímpicos.
Juntos, pero separados Sarah Schleper fue de las primeras en la delegación mexicana en confirmar su presencia, mientras que Lasse fue el último del equipo de cinco representantes del equipo azteca. «Fuimos a la Basílica de la Virgen de Guadalupe en Ciudad de México para pedir por Lasse. Me siento ya muy mexicana», relató la atleta.
Actualmente, Sarah se encuentra en Cortina d’Ampezzo, sede del esquí alpino femenino, y Lasse en Bormio, donde se disputan las pruebas masculinas.
Puerta abierta a 2030 La familia divide su tiempo entre Colorado y Puerto Escondido, su refugio en el Pacífico mexicano. Aunque Sarah planea dejar espacio a otras atletas, no descarta intentar llegar a sus octavos Juegos Olímpicos en los Alpes franceses en 2030. Por el momento, ambos especialistas en eslalon emularán la historia madre-hijo que vivieron en los juegos de verano de Río 2016 los georgianos Nino Salukvadze y Tsotne Machavariani.










