El gobierno de Cuba anunció este viernes medidas de emergencia, entre ellas la semana laboral de cuatro días en las empresas estatales y restricciones en la venta de combustible, para enfrentar la crisis energética que sufre la isla bajo la presión de Estados Unidos. Las políticas de presión del presidente Donald Trump «nos llevan a aplicar un grupo de decisiones para garantizar la vitalidad de nuestro país», dijo el vice primer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga.
Las medidas, que entrarán en vigor el lunes, incluyen la restricción de la venta de combustible, la reducción de viajes interprovinciales, el cierre temporal de algunos hoteles y empresas, así como el fomento del teletrabajo.
En materia de educación, las universidades aplicarán un sistema de clases semipresencial. Pérez-Oliva Fraga, también ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, destacó que estas acciones buscan asegurar los servicios básicos ante el corte del flujo de crudo venezolano y las amenazas de aranceles de Washington.
Trump ha intensificado sus acciones contra Cuba tras deponer a Nicolás Maduro en Venezuela y asumir el control de su sector petrolero.
El mandatario estadounidense afirmó que Cuba va a «colapsar» sin petróleo. Ante esto, el primer ministro Manuel Marrero afirmó que «Cuba no se detiene«, mientras que el presidente Miguel Díaz-Canel aseguró que el plan de contingencia toma como referencia las directrices de Fidel Castro durante el «periodo especial» de los años 90.

A pesar de la crisis, el gobierno cubano informó que priorizará la producción de alimentos y la electricidad. Según Pérez-Oliva Fraga, se mantendrán las inversiones en energías renovables, destacando que en 2025 se instalaron 49 parques fotovoltaicos, elevando la producción de energía solar al 10% actual. No obstante, el mandatario cubano advirtió a los 9.6 millones de cubanos que «vendrán tiempos difíciles».










