SANTO DOMINGO – Con consignas como “¡Sin pabellón no hay tanda extendida!” y “Cristo Rey dijo ya, el pabellón es lo que va”, padres, maestros y estudiantes del Centro Educativo Cristo Rey marcharon este martes en un enérgico reclamo por la terminación de un pabellón y 12 aulas cuya construcción se inició en 2023.
A pesar de la lluvia, los manifestantes, con pancartas en mano, denunciaron que la obra, que debió estar lista para el año escolar 2024-2025, permanece paralizada desde octubre de 2024.
La comunidad educativa exige respuestas urgentes al Ministerio de Educación, ya que la falta de aulas ha dejado a cientos de niños sin cupo, ha generado una grave sobrepoblación en los salones existentes y amenaza con la eliminación del vital programa de tanda extendida en el próximo período escolar.
Condiciones precarias y riesgos para los estudiantes
Yuly Mármol, padre de dos estudiantes y representante de la Asociación de Padres, Madres y Tutores (APMAE), explicó la difícil situación: “Cuando llueve hay que sacar los niños porque toda esa agua se desvía hacia las aulas”. Mármol relató que hace un mes solicitó la limpieza de los filtrantes al director de Infraestructura Escolar, Roberto Herrera, quien «no cumplió con su promesa».
Durante un recorrido por el plantel, Mármol mostró las condiciones insostenibles en las que estudian los alumnos: 24 butacas apiñadas en aulas que han sido divididas para separar los grados por sección. Reveló que los padres tuvieron que recaudar RD$4,200 por niño para instalar láminas de «playwood» y fondos adicionales para aires acondicionados, debido al calor «insoportable» por el encierro.
“Lo que queremos es que le den el dinero al contratista”, expresó Mármol, señalando el pabellón, que hasta el momento solo cuenta con las columnas levantadas. Según el representante de la APMAE, esta situación afecta a alrededor de mil estudiantes en lista de espera y a otros 500 que reciben docencia en aulas sobrepobladas.
Rechazo a aulas móviles y cansancio por promesas incumplidas
Mármol agregó que la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE) tiene la intención de instalar aulas móviles en el patio de la escuela, una propuesta con la que él y otros padres no están de acuerdo. Su objeción radica en que más de 500 niños utilizan ese espacio para recrearse. “Ya estamos cansados de promesas”, destacó con un tono de resignación.
Otra madre presente en la manifestación, Yhenny Martínez, afirmó: “Cuando esos niños están en recreo no disfrutan de su espacio, los profesores tienen que estar pendiente también a los niños a que no se vayan a dar un golpe. Ahí hay varillas, hay cemento, hay demasiado peligro”. Martínez añadió: “No es un lujo, lo que estamos pidiendo, es una necesidad… Este año ni siquiera en los baños hay espacio para meter niños”.
Una madre, que prefirió mantener su identidad en reserva, lamentó que su hija en secundaria no tenga dónde inscribirse y clamó: “Exijo con el clamor de una madre que sufre por la educación de su hija que se terminen las aulas”.
Esta marcha surgió tras el anuncio de la DIE sobre la instalación de aulas móviles sin previo aviso a la directiva de la escuela. La dependencia del Ministerio de Educación indicó que estos espacios serían una medida provisional mientras se agota el trámite para culminar la obra de expansión del plantel. Sin embargo, la comunidad insiste en la necesidad de la construcción definitiva para garantizar una educación digna y segura.





