Santo Domingo, R.D. – Cada vez más dominicanos recurren a herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Claude para elegir desde un teléfono celular y una computadora hasta un hotel, un vehículo o un seguro. Sin embargo, especialistas advierten que estas plataformas se están convirtiendo en poderosos canales de influencia comercial, por lo que recomiendan verificar siempre la información antes de tomar una decisión de compra.
A diferencia de los buscadores tradicionales, los chatbots de inteligencia artificial no solo muestran enlaces, sino que comparan productos, resumen opiniones y generan recomendaciones personalizadas en cuestión de segundos, lo que ha cambiado la forma en que millones de personas buscan información antes de comprar.
Según investigaciones recientes, la inteligencia artificial puede influir en las decisiones de compra con una eficacia hasta tres veces mayor que los buscadores tradicionales, debido a que presenta respuestas directas que muchos usuarios perciben como objetivas e imparciales.
No obstante, expertos advierten que esa confianza puede convertirse en un riesgo.
Las recomendaciones no siempre son neutrales
Diversas organizaciones de protección al consumidor señalan que las respuestas generadas por la inteligencia artificial pueden estar influenciadas por intereses comerciales, publicidad o incluso por información manipulada en internet.
Uno de los métodos que preocupa a los investigadores es el llamado «AI poisoning» o «envenenamiento de la IA«, una práctica mediante la cual empresas o grupos de interés publican reseñas falsas, artículos o comentarios diseñados para que los sistemas de inteligencia artificial los utilicen como fuente al generar recomendaciones.
Esto podría provocar que un chatbot recomiende un producto no porque sea el mejor para el usuario, sino porque la información disponible en internet ha sido manipulada.
Errores y productos inexistentes
Pruebas realizadas por organizaciones de consumidores han demostrado que algunos chatbots llegan incluso a recomendar productos inexistentes o proporcionar especificaciones técnicas incorrectas.
Por ello, especialistas recomiendan contrastar la información utilizando distintas fuentes y no tomar las respuestas de la inteligencia artificial como una verdad absoluta.
La publicidad también llegará a la IA
Otro aspecto que genera preocupación es la incorporación de publicidad dentro de los asistentes de inteligencia artificial.
Empresas como OpenAI ya realizan pruebas para integrar anuncios personalizados en ChatGPT, los cuales se mostrarían de acuerdo con las conversaciones y consultas realizadas por los usuarios.
Aunque la compañía asegura que los anuncios estarán claramente identificados y no influirán en las respuestas, investigadores consideran que todavía existen interrogantes sobre el nivel de transparencia de estos sistemas.
Un reto también para las empresas dominicanas
El auge de la inteligencia artificial también representa un nuevo desafío para las empresas de República Dominicana.
Así como durante años los negocios invirtieron en posicionarse en Google mediante estrategias de SEO, ahora comienza a tomar fuerza la denominada Optimización para Motores Generativos (GEO), cuyo objetivo es lograr que los productos y servicios aparezcan entre las recomendaciones de herramientas como ChatGPT.
Esto implica mejorar la presencia digital, obtener reseñas confiables y generar contenido de calidad para aumentar las probabilidades de ser citado por los sistemas de inteligencia artificial.
Recomendaciones para los consumidores
Especialistas aconsejan utilizar la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo, pero no como la única fuente para decidir una compra.
Entre las principales recomendaciones figuran verificar la información en sitios oficiales, comparar precios en diferentes plataformas, consultar varias fuentes antes de adquirir productos de alto valor y desconfiar de respuestas que no expliquen claramente el motivo de una recomendación.
La inteligencia artificial promete facilitar las decisiones de compra, pero expertos coinciden en que el criterio humano sigue siendo indispensable para evitar errores, desinformación o posibles manipulaciones comerciales.



