Las supervisiones estructurales son operativos que no deben detenerse, especialmente en un país con un crecimiento constante de obras civiles. Sin embargo, la celeridad en la reapertura es igual de crítica.
Tras el trágico desplome de la discoteca Jet Set en abril de 2025, las autoridades intensificaron las intervenciones, dejando a decenas de comercios chinos en un limbo operativo que ya supera los tres meses. A pesar de que la Dirección General de Aduanas (DGA) y el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED) defienden los cierres por incumplimientos normativos, solo dos establecimientos, Dulce Hogar y Central Point, han logrado reabrir sus puertas.
Desde mayo de 2025, establecimientos como Soluplax, Plaza Vego y Mundo Comercial H&L fueron intervenidos por presunta evasión fiscal e irregularidades aduaneras. En septiembre, el MIVED extendió las clausuras por motivos de seguridad estructural a negocios como Suplax, New World y La Rocca. Las autoridades alegan que estas medidas buscan salvaguardar el orden público. No obstante, el sector afectado denuncia lentitud. Rosa NG, fundadora del Barrio Chino, calificó la situación como una «especie de cacería».
Según NG, muchos comercios han cumplido con las adecuaciones técnicas exigidas, pero el MIVED no ha cumplido su promesa de revisar expedientes en 24 horas.
Desmentido de la DGII Un punto clave en la investigación es que, a pesar de los rumores de cierre por deudas impositivas, la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) aclaró a este medio que, durante el 2025, no han ejecutado cierres de establecimientos. Esto traslada la responsabilidad absoluta de los sellos de clausura a la DGA y al MIVED.
Actualmente, 13 tiendas de gran tamaño en el Gran Santo Domingo y Santiago permanecen cerradas, afectando empleos y el flujo comercial de la zona.










