SANTO DOMINGO, R.D.– Un nuevo tratamiento tópico a base de clascoterone al 5% podría marcar un punto de inflexión en el tratamiento de la alopecia androgenética masculina, un terreno dominado durante décadas por el minoxidil y la finasterida. Ensayos clínicos de fase III mostraron que el crecimiento del cabello fue hasta un 539% mayor que en el grupo placebo, un resultado que ha despertado expectativas ante la posibilidad de contar con el primer fármaco realmente innovador contra la calvicie en años, a la espera de la aprobación de la FDA en 2026.
Los datos provienen de dos estudios con cerca de 1,500 hombres, una muestra amplia para este tipo de investigaciones. Los participantes aplicaron el medicamento directamente en el cuero cabelludo y los resultados indicaron no solo una reducción en la caída del cabello, sino también un repoblamiento capilar superior al placebo.
A diferencia de la finasterida, el clascoterone actúa de forma localizada, bloqueando los receptores androgénicos del folículo e impidiendo la acción de la DHT, hormona clave en la alopecia, sin alterar el equilibrio hormonal del resto del organismo.
Aunque el aumento porcentual debe interpretarse con cautela —ya que la diferencia absoluta en número de cabellos es más moderada—, los investigadores destacan su perfil de seguridad, un factor crucial en tratamientos prolongados. El fármaco ya fue aprobado en 2020 para el tratamiento del acné, y los ensayos no muestran absorción sistémica relevante ni efectos adversos graves. Si los estudios de seguridad a largo plazo se completan con éxito, clascoterone podría convertirse en una nueva herramienta clave, incluso en combinación con minoxidil, para millones de hombres afectados por la pérdida de cabello.








