ARGENTINA.– Las autoridades del Parque Nacional Iguazú normalizaron el acceso turístico a las cataratas luego de un cierre preventivo provocado por la fuerte crecida del río Iguazú, cuyo caudal llegó a superar los 12,000 metros cúbicos por segundo, más de seis veces su promedio habitual.
La restricción fue aplicada temporalmente el lunes en los sectores turísticos del parque ubicados en la provincia argentina de Misiones, ante el aumento del nivel del río y el riesgo que representaba para visitantes e infraestructura.
Sin embargo, durante el transcurso de la jornada se registró un descenso progresivo del caudal, lo que permitió levantar la medida preventiva y restablecer las actividades a partir del martes.
La decisión fue adoptada por la Intendencia del Parque Nacional Iguazú junto con la empresa concesionaria encargada de los servicios turísticos.
La zona ha experimentado episodios similares en años anteriores. En 2023 y 2024, crecidas asociadas a períodos de lluvias intensas obligaron a cerrar sectores del parque y llegaron a causar daños en pasarelas cercanas a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos del complejo.
En agosto de este año, las autoridades ya habían cerrado preventivamente ese circuito y levantado algunas pasarelas ante el temor de nuevas crecidas.
Las lluvias que afectan el noreste argentino también han provocado aumentos importantes en los caudales de otros ríos de la región.
El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina ha reportado excesos de precipitaciones en el litoral, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño, que suele alterar los patrones de lluvia en distintas regiones de Sudamérica.
El fenómeno se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical que puede modificar las condiciones atmosféricas y aumentar el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y sequías en distintas zonas del mundo.
La situación también se refleja en el río Paraná. La entidad binacional que administra la central hidroeléctrica de Yacyretá informó que su caudal superó los promedios históricos en 37 % durante septiembre y 40 % en lo que va de octubre.
En paralelo, la crecida del río Uruguay obligó a evacuar a decenas de personas en áreas costeras de Concordia, en Entre Ríos, y de Paso de los Libres, en Corrientes.
Aunque el acceso a las Cataratas del Iguazú fue restablecido, las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de los ríos y las condiciones meteorológicas ante la posibilidad de nuevas lluvias durante los próximos meses.




