Treinta años después del asesinato que estremeció a la República Dominicana, Mario José Redondo Llenas, uno de los responsables del secuestro y homicidio del niño José Rafael Llenas Aybar, quedará en libertad el próximo 5 de mayo, tras cumplir la totalidad de su condena. Con su salida de prisión se cierra formalmente uno de los procesos judiciales más impactantes del país.
Sin embargo, el caso sigue abierto en la memoria colectiva, marcado por la traición familiar, la violencia contra la infancia y el cuestionamiento social sobre la reinserción de quienes cometieron crímenes de extrema gravedad.
Un crimen que marcó a la sociedad dominicana
El viernes 3 de mayo de 1996, Redondo Llenas y Juan Manuel Moliné Rodríguez, entonces de 19 y 18 años, sacaron al niño José Rafael Llenas Aybar de su residencia bajo el pretexto de llevarlo a una exhibición de motores. La madre del menor, Ileana Aybar Nadal, autorizó la salida debido a la cercanía familiar con Redondo Llenas, primo del niño. La búsqueda culminó en la madrugada del 4 de mayo, cuando la Policía Nacional halló el cuerpo del niño en el arroyo Lebrón, en el kilómetro 24 de la autopista Duarte. El cadáver estaba envuelto en cinta adhesiva, con múltiples heridas de arma blanca y una incisión mortal en el cuello.
La investigación y las confesiones
Las pesquisas condujeron a Moliné Rodríguez y Redondo Llenas, quienes fueron detenidos el 5 de mayo de 1996 y confesaron su participación. Moliné explicó que el plan consistía en secuestrar al niño para exigir un rescate de unos diez millones de pesos. Redondo Llenas admitió su participación en el homicidio, ofreciendo con el tiempo versiones contradictorias sobre el motivo del crimen, incluyendo supuestas influencias externas que nunca fueron probadas judicialmente.
El proceso judicial
Ambos imputados fueron condenados inicialmente a 30 años de prisión en 1998. En 2002, la Corte de Apelación ratificó la condena de 30 años para Redondo Llenas y redujo a 20 años la de Moliné Rodríguez. La Suprema Corte de Justicia confirmó las sentencias. Moliné Rodríguez fue liberado en 2016. Redondo Llenas, quien en 2013 solicitó libertad condicional sin éxito, permanecerá en prisión hasta completar los 30 años impuestos.
El debate que permanece
La defensa de Redondo Llenas sostiene que el condenado sale “transformado” tras estudios académicos y terapias. Sin embargo, la familia de la víctima y la sociedad cuestionan la rehabilitación plena en crímenes de tal magnitud. Para muchos dominicanos, esta liberación no representa el cierre del caso, sino la reapertura de una herida moral por la ruptura de la confianza familiar y la violencia contra un niño que marcó a toda una nación.










