Santo Domingo.– El Gobierno dominicano mantiene bajo reserva los nombres y las razones específicas que motivaron la salida de diplomáticos cubanos acreditados en República Dominicana, mientras Cuba rechazó la medida y aseguró que no existen motivos que la justifiquen.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano (MIREX) comunicó que no ofrecerá detalles adicionales, al considerar que se trata de comunicaciones diplomáticas que serán manejadas con discreción y mediante los canales establecidos entre ambos países.
La posición deja sin respuesta pública dos interrogantes centrales: cuáles funcionarios deberán abandonar el territorio dominicano y qué hechos concretos llevaron al Gobierno a solicitar su retiro.
Cuba rechaza la medida y señala a Estados Unidos
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó la decisión y defendió la actuación de sus representantes.
“No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas. Los diplomáticos cubanos han actuado siempre en estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961”, sostuvo la Cancillería cubana.
La Habana fue más lejos y atribuyó la medida a supuestas presiones del Gobierno de Estados Unidos, acusando a República Dominicana de alinearse con la política estadounidense hacia Cuba.
El Gobierno dominicano, según la información suministrada, no ha confirmado esa versión ni ha explicado públicamente las causas específicas de su decisión.
¿Quiénes integran la misión cubana?
Ante la ausencia de una lista oficial de los funcionarios afectados, medios independientes cubanos han identificado entre quienes figuraban en 2025 dentro de la representación diplomática a Dimas Lima Orue, como consejero comercial; Luis Baró, ministro consejero, y Ángel Arzuaga Reyes, embajador de Cuba en República Dominicana.
Sin embargo, no existe confirmación oficial de que esas personas formen parte del grupo al que se solicitó abandonar el país.
Consultado sobre la controversia, Arzuaga Reyes evitó profundizar sobre la decisión dominicana y se remitió a la posición expresada por su Gobierno.
Embajada cubana mantiene sus operaciones
En medio de la tensión diplomática, periodistas que acudieron a la sede de la Embajada de Cuba en Santo Domingo observaron escaso movimiento y personal trabajando con normalidad.
Empleados de la representación evitaron ofrecer declaraciones y señalaron que sus funcionarios se encontraban reunidos.
Durante una actividad celebrada previamente en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Arzuaga reivindicó los vínculos históricos entre ambos pueblos y afirmó que Cuba no adoptaría decisiones destinadas a perjudicar a República Dominicana.
Cancillería apela a la Convención de Viena
El MIREX explicó que su decisión se sustenta en las facultades reconocidas al Estado receptor por el derecho internacional y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Cancillería aseguró además que manejará el caso “con la debida discreción” y procurando preservar las relaciones entre Santo Domingo y La Habana.
La salida de los funcionarios tiene como fecha límite este domingo 16 de agosto, mientras permanece abierta la principal incógnita del episodio diplomático: qué motivó al Gobierno dominicano a pedir su retiro.




