Cada 15 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, una oportunidad para sensibilizar a la población sobre esta enfermedad y la importancia de la detección temprana y tratamiento oportuno.
En República Dominicana, el cáncer infantil representa un desafío importante para el sistema de salud. Durante el año 2024, 339 niños y adolescentes fueron diagnosticados con cáncer en los principales centros oncológicos pediátricos del país, siendo la leucemia linfoblástica aguda el tipo más común detectado, seguida de linfomas, tumores cerebrales, retinoblastomas, sarcomas y tumores abdominales.
El cáncer infantil no puede prevenirse como ocurre en adultos con factores ambientales o de estilo de vida, pero la detección temprana aumenta significativamente las posibilidades de supervivencia, que en el país se ha estimado en niveles superiores al 55 % en algunos informes, aunque todavía por debajo de las tasas alcanzadas en países de ingresos altos.
La República Dominicana enfrenta retos adicionales debido a la ausencia de un registro nacional de cáncer, lo que genera un subregistro de casos y limita la capacidad para planificar de manera integral las políticas de salud que mejoren la atención y seguimiento de los menores afectados.
El cáncer infantil es parte de un panorama global preocupante: se estima que cada año se diagnostican alrededor de 400 000 nuevos casos en niños y adolescentes en el mundo, y más de la mitad de estos se encuentran en países de ingresos medios y bajos, donde la mortalidad es mayor por demoras en el diagnóstico y acceso limitado a tratamientos especializados.
En respuesta a esta situación, las autoridades dominicanas han impulsado iniciativas como la propuesta de creación de un Registro Nacional de Cáncer, el Plan Estratégico Nacional de Cáncer Infantil 2023-2030 y campañas de detección oportuna, con el objetivo de fortalecer la atención integral, mejorar las tasas de supervivencia y reducir la mortalidad por esta enfermedad.
El compromiso de los médicos, autoridades de salud, organizaciones no gubernamentales y familias es fundamental para avanzar en la lucha contra el cáncer infantil, mejorar la calidad de vida de los niños afectados y garantizar que reciban atención adecuada desde el momento del diagnóstico.










