Un estudio realizado en España concluyó que existen diferencias significativas en la calidad del semen de los hombres según la región donde residen, siendo los habitantes del norte de la península quienes presentan los mejores indicadores de fertilidad.
Los investigadores atribuyen estas variaciones principalmente a factores ambientales, como la contaminación, y no a los hábitos de vida. La investigación, coordinada por la bióloga Rocío Núñez Calonge, fue presentada durante la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE), celebrada en Londres.
La contaminación, principal hipótesis El estudio analizó muestras de semen de casi 400 hombres atendidos en siete centros de reproducción asistida entre junio de 2024 y diciembre de 2025, comparando participantes de cuatro regiones de España: norte, centro, sur y sureste.
Los investigadores evaluaron factores como alimentación, actividad física, tabaquismo, consumo de alcohol, drogas, café, índice de masa corporal, historial médico y exposición a sustancias químicas.
Los resultados mostraron que los hábitos de vida eran prácticamente iguales entre todos los participantes, pero la calidad seminal presentó diferencias importantes. Los hombres del norte registraron un promedio de 94.35 millones de espermatozoides móviles, frente a 50.11 millones en los residentes de la región central. Asimismo, el norte obtuvo los mejores indicadores de concentración y movilidad espermática.
Menor fertilidad, no peor salud para los bebés Según explicó Núñez Calonge, los resultados apuntan a que la contaminación ambiental y otros factores presentes en determinadas zonas serían los responsables de estas diferencias.
«Los hábitos de los varones son iguales en todas las regiones estudiadas, por lo que la única explicación de las diferencias en la calidad del semen tiene que ser ambiental«, señaló la investigadora. La especialista aclaró que una menor calidad del semen no implica que los hijos nazcan con peor estado de salud, sino que aumenta las dificultades para lograr un embarazo debido a una mayor probabilidad de infertilidad masculina.
Piden fortalecer las políticas de salud ambiental Los investigadores indicaron que, aunque todavía no han identificado con precisión cuáles son los contaminantes responsables, consideran necesario ampliar las investigaciones para determinar qué factores ambientales afectan la fertilidad masculina.
Además, recomendaron impulsar políticas públicas orientadas a reducir la exposición a contaminantes atmosféricos, productos químicos industriales y compuestos derivados del plástico, con el objetivo de proteger la salud reproductiva de las futuras generaciones.
Los autores del estudio subrayaron que los hábitos saludables continúan siendo importantes para preservar la fertilidad, aunque en este caso no explican las diferencias observadas entre las distintas regiones analizadas.




