Washington.– Los mercados financieros registraron fuertes movimientos este viernes, con Bitcoin y el oro entre los principales beneficiados, después de que el Tesoro de Estados Unidos anunciara que al menos duplicará sus compras de deuda pública de largo plazo.
Según Financial Times, la intervención, impulsada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, presionó al dólar y estimuló nuevamente las operaciones de inversionistas que buscan protegerse frente a una posible depreciación de la moneda estadounidense.
Bitcoin gana 23 % en una semana
Bitcoin avanzó cerca de 7 % durante la jornada, situándose alrededor de US$77,380, su nivel más elevado desde mayo.
El movimiento resulta todavía más significativo al observar la semana completa: la principal criptomoneda acumula un incremento cercano al 23 %.
La recuperación representa un cambio considerable para un mercado que venía atravesando meses de debilidad.
El repunte tampoco quedó limitado a Bitcoin. Ethereum subió alrededor de 26 % durante la última semana, Solana cerca de 22 % y XRP aproximadamente 37 %, reflejando una recuperación generalizada de los principales criptoactivos.
El oro también despega
Mientras las criptomonedas protagonizaban fuertes ganancias, los inversionistas también acudieron a uno de los refugios tradicionales.
El oro aumentó alrededor de 1.5 %, acercándose a los US$4,585 por onza troy.
El metal acumula más de 13 % de apreciación durante agosto y, de mantenerse la tendencia hasta finalizar el mes, se encaminaría hacia uno de sus mejores desempeños mensuales en décadas.
El movimiento simultáneo de oro y Bitcoin resulta especialmente observado porque, pese a sus enormes diferencias, ambos activos son utilizados por determinados inversionistas como alternativas ante riesgos de inflación, depreciación monetaria o incertidumbre financiera.
¿Qué hizo Estados Unidos?
El detonante estuvo en el mercado de bonos.
El Tesoro estadounidense anunció que al menos duplicará las compras de deuda pública de vencimientos largos, una intervención que contribuyó a reducir ligeramente el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años.
Pero produjo otro efecto: el dólar perdió terreno.
La moneda estadounidense acumulaba una caída cercana al 1 % frente a una canasta de divisas desde el martes.
Ese debilitamiento favorece particularmente al oro, cuyo precio internacional está denominado en dólares, y alimentó entre algunos inversionistas la búsqueda de activos alternativos.
¿Por qué puede subir Bitcoin cuando cae el dólar?
Aquí entra en escena una operación conocida en los mercados como “debasement trade”, que podría traducirse como una estrategia de protección frente a la depreciación o pérdida de poder adquisitivo de las monedas tradicionales.
La lógica es relativamente sencilla: cuando determinados inversionistas consideran que una moneda puede perder poder de compra, trasladan parte de su capital hacia activos cuya oferta consideran más limitada.
Históricamente, uno de ellos ha sido el oro.
Bitcoin ha comenzado a desempeñar un papel similar para una parte del mercado debido, entre otros factores, a que su protocolo establece un suministro máximo de 21 millones de unidades.
Esto no significa que Bitcoin sea equivalente al oro ni que constituya un refugio seguro: su precio continúa siendo considerablemente más volátil y puede registrar fuertes caídas en períodos cortos.
Un “short squeeze” habría acelerado la subida
Otro factor habría contribuido a la velocidad del movimiento.
El fuerte incremento de Bitcoin obligó a algunos operadores que mantenían posiciones bajistas —apuestas a que su precio seguiría cayendo— a cerrarlas.
Cuando estos inversionistas recompran Bitcoin para limitar sus pérdidas, generan demanda adicional y pueden acelerar todavía más la subida. Este fenómeno es conocido como short squeeze.
Las empresas vinculadas al ecosistema también reaccionaron: Coinbase avanzó 16 %, Circle 17 % y Strategy 21 % durante la semana, según los datos citados.
Regulación también impulsa el optimismo
El mercado recibió además señales desde Washington.
Una reunión entre el presidente Donald Trump, responsables de organismos reguladores y representantes de compañías del sector volvió a colocar sobre la mesa el futuro marco regulatorio estadounidense para los activos digitales.
Paralelamente, continúan las discusiones alrededor de la denominada Clarity Act, legislación destinada a definir con mayor precisión las reglas aplicables al mercado de criptomonedas.
El debate regulatorio sigue siendo determinante para la industria, particularmente para facilitar una mayor participación de instituciones financieras tradicionales.
Con el dólar bajo presión, el oro avanzando y las criptomonedas recuperándose rápidamente, los mercados vuelven a mostrar cómo las decisiones tomadas sobre la deuda estadounidense pueden extender sus efectos mucho más allá de Wall Street.




