SANTO DOMINGO.– El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) afirmó que el sistema financiero dominicano no presenta, hasta el momento, vulnerabilidades ni riesgos significativos que puedan comprometer la provisión de servicios financieros o afectar a entidades de importancia sistémica.
La conclusión forma parte del Informe de Estabilidad Financiera a mayo de 2026, puesto en circulación conforme a la quinta resolución de la Junta Monetaria del 30 de septiembre de este año.
El documento examina la situación actual del sistema financiero y sus perspectivas para el resto de 2026, en medio de un entorno internacional que el Banco Central describe como incierto y convulso.
Las pruebas de estrés realizadas a las entidades de intermediación financiera indican que estas mantienen niveles de capitalización suficientes para absorber potenciales pérdidas derivadas de distintos escenarios macroeconómicos adversos.
El informe sostiene que el manejo prudente de los riesgos de crédito, mercado y liquidez ha contribuido a mantener el financiamiento de las actividades productivas y acompañar la recuperación del crecimiento económico.
De acuerdo con las informaciones preliminares disponibles al cierre de septiembre de 2026, los activos de las entidades de intermediación financiera superaron los RD$4.59 billones, para un crecimiento interanual de 10.7 % y una participación equivalente al 53.9 % del producto interno bruto (PIB).
El crédito también mantuvo una evolución positiva, con un crecimiento interanual de 8.3 %, impulsado principalmente por los financiamientos al consumo, comercio y adquisición de viviendas, entre otras actividades.
Los depósitos del público, por su parte, aumentaron 12.6 % interanual y superaron los RD$3.60 billones, equivalentes al 42.3 % del PIB.
El Banco Central considera que ese comportamiento refleja la confianza de los usuarios en la gestión de riesgos de las entidades financieras.
El patrimonio neto del sistema alcanzó RD$567,219 millones, con un crecimiento interanual de 12.5 %.
En materia de rentabilidad, las entidades registraron un retorno sobre activos (ROA) de 3.0 % y una rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) de 23.1 %.
El coeficiente de solvencia se situó en 18.9 %, conforme a las informaciones publicadas por la Superintendencia de Bancos a mayo de 2026.
Otro de los indicadores destacados es la morosidad de la cartera de crédito, que bajó hasta aproximadamente 1.5 % en septiembre, luego de alcanzar un máximo de 1.9 % al cierre de 2025.
Según el informe, la mejora estaría asociada a una mayor dinamización de las actividades productivas de hogares y empresas, lo que habría contribuido a fortalecer la capacidad de pago de los compromisos financieros.
El Banco Central también señaló que las instituciones financieras no depositarias, entre ellas emisores e intermediarios de valores, administradoras de fondos de inversión, fondos de pensiones, aseguradoras y fiduciarias, mantienen un desempeño favorable sin evidencia de vulnerabilidades relevantes.
En materia regulatoria, la institución destacó que la Administración Monetaria y Financiera ha continuado adecuando el marco normativo local a estándares internacionales vinculados con las recomendaciones del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea.
Entre los cambios recientes figura la implementación, desde enero de 2026, de la metodología de valor razonable o mark-to-market para el registro y valoración de instrumentos financieros.
También se establecieron nuevos límites para las facilidades crediticias en moneda extranjera otorgadas a sectores que no generan divisas y ajustes a la posición neta en moneda extranjera de las entidades de intermediación financiera.
Asimismo, fue actualizado por inflación el capital mínimo regulatorio de los intermediarios cambiarios y se elevó el monto de cobertura del Fondo de Contingencia hasta RD$2,355,000 por depositante.
El Banco Central proyecta que durante lo que resta de 2026 y comienzos de 2027 no se observan, por ahora, factores de riesgo significativos que puedan comprometer la estabilidad financiera.
No obstante, la institución indicó que mantendrá la vigilancia sobre la evolución del sistema y el entorno internacional para adoptar las medidas de política que considere necesarias.




