SÍDNEY, AUSTRALIA.— El estado de Nueva Gales del Sur, situado al este de Australia, detuvo el domingo la tala en una vasta extensión de bosque para crear un refugio para los koalas y salvar a la población local de la extinción. El gobierno estatal impuso una prohibición a la deforestación en 176,000 hectáreas de la costa norte, con el objetivo de establecer el Gran Parque Nacional de los Koalas.
La medida se tomó como respuesta a la advertencia de que, sin una acción inmediata, los koalas del estado más poblado de Australia podrían desaparecer para 2050. Según los ecologistas, el número de estos marsupiales ha sufrido un drástico descenso en las últimas décadas debido a la tala, la sequía y los incendios forestales.
Una medida crucial y un impacto económico controlado
El primer ministro de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, afirmó que «los koalas están en peligro de extinción en estado salvaje, lo cual es inconcebible». El Gran Parque Nacional de los Koalas pretende revertir esta situación.
La decisión impacta directamente a seis aserraderos que operan en la zona y a unos 300 trabajadores. No obstante, las autoridades estatales se comprometieron a proporcionar pagos para cubrir los salarios de los empleados y los costos empresariales, además de ofrecer acceso gratuito a servicios de formación, financieros, sanitarios y jurídicos.
Un refugio para la biodiversidad
El proyecto, anunciado por primera vez en 2023, proporcionará un santuario natural para más de 12,000 koalas, 36,000 petauros del sur y más de 100 especies que se encuentran amenazadas. Con la detención total de la tala en esta área, el gobierno australiano avanza en la protección de la fauna nativa y en la conservación de su invaluable ecosistema.





