SANTO DOMINGO.– Una auditoría de la Contraloría General de la República determinó que 150 vehículos registrados ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) a nombre de la Dirección General de Migración (DGM) no fueron localizados ni identificados durante la inspección física realizada al parque vehicular de la institución.
El hallazgo forma parte de una auditoría interna que examinó las operaciones de Migración correspondientes al período comprendido entre el 1 de julio de 2021 y el 31 de diciembre de 2025.
La Contraloría clasificó la situación como una deficiencia en el control y administración de los bienes públicos y señaló que, al cierre del informe, permanecía “en proceso de subsanación”.
El documento no establece que los vehículos hayan sido robados, vendidos o desaparecidos. Lo que consigna es que figuraban registrados a nombre de Migración ante la DGII, pero no pudieron ser ubicados durante la verificación física.
Migración pidió placas y chasis para poder ubicarlos
La respuesta de la Dirección General de Migración constituye uno de los elementos más relevantes del informe.
Al presentar su réplica, la institución indicó que necesitaba que los vehículos fueran identificados de forma más específica, incluyendo datos como números de chasis y placas, para poder localizarlos y realizar las correcciones correspondientes.
Migración sostuvo que carecía de información suficiente para responder al señalamiento.
La Contraloría, sin embargo, mantuvo el hallazgo después de evaluar la réplica, al considerar que la entidad no presentó información ni evidencias suficientes para sustentarlo. El organismo dispuso que la situación fuera verificada posteriormente mediante el plan de acción requerido a la institución.
Otros 149 activos tampoco fueron localizados
El problema de control de bienes no se limitó al parque vehicular.
En otra revisión, la Contraloría encontró 149 bienes muebles e inmuebles que aparecían en el auxiliar de activos fijos de Migración, pero que tampoco fueron localizados físicamente en las ubicaciones registradas ni en otras áreas de la institución.
Ese hallazgo también permanecía en proceso de subsanación.
Entre los activos reportados por los auditores figuran equipos de cómputo, electrodomésticos, muebles de oficina, cámaras fotográficas, equipos de generación eléctrica y otros bienes utilizados por la institución.
Los 149 activos y los 150 vehículos corresponden a observaciones distintas dentro del informe, por lo que la auditoría no permite afirmar automáticamente que se trate de 299 bienes independientes desaparecidos.
Gestión actual no recibió inventario físico de la anterior
La auditoría revela además otra situación relacionada con el control patrimonial.
Según la Contraloría, cuando la actual administración asumió la Dirección General de Migración no recibió del incumbente anterior un inventario físico de los bienes de propiedad, planta y equipo.
El organismo auditor señaló que ese procedimiento debía realizarse al producirse un cambio de responsables, de manera que quedaran documentados los bienes recibidos, posibles faltantes y sus condiciones.
Migración no presentó una defensa ni evidencias que permitieran levantar esa observación, por lo que también permaneció en proceso de subsanación.
Contraloría encontró 263 activos sin codificación oficial
La revisión también tomó una muestra de 420 activos fijos. De ellos, los auditores lograron localizar 263 y determinaron que no tenían asignado el número de registro correspondiente de Bienes Nacionales.
La Contraloría consideró que la falta de identificación dificultaba el control, seguimiento y eventual descargo de los bienes propiedad del Estado.
Ese punto igualmente aparecía pendiente de completar su proceso de corrección al momento del informe.
RD$552.9 millones en compras fuera del plan
La auditoría también revisó los procesos de compras y contrataciones.
Durante el período examinado, Migración realizó 1,270 procesos. De una muestra de 229, la Contraloría identificó 50 adquisiciones por RD$552,980,967 que no estaban contempladas originalmente en el Plan Anual de Compras y Contrataciones (PACC).
Migración explicó que varias adquisiciones surgieron de necesidades operativas no previstas, entre ellas requerimientos derivados del fortalecimiento del control migratorio.
Después de evaluar las explicaciones y documentos presentados, la Contraloría clasificó ese hallazgo como subsanado posteriormente al informe.
Nóminas fuera del SASP y asignaciones de combustible
La Contraloría señaló además que las nóminas de Migración no eran registradas mediante el Sistema de Administración de Servidores Públicos (SASP), sino a través de un sistema interno identificado como DOM-02.
Ese hallazgo permanecía en proceso de subsanación.
Asimismo, los auditores encontraron que 30 colaboradores recibían asignaciones de combustible que superaban el límite equivalente al 10 % del salario, por un monto señalado de RD$93,500.
La institución no presentó inicialmente evidencias suficientes para levantar esa observación, que también permaneció pendiente de corrección.
Auditoría abarcó más de cuatro años
El informe fue remitido al director general de Migración, Luis Rafael Lee Ballester, y tuvo como propósito verificar el cumplimiento de las normas aplicables, así como evaluar la efectividad de los controles internos de la institución durante el período auditado.
La Contraloría dejó claro que varios de los señalamientos fueron corregidos posteriormente, mientras otros, especialmente los vinculados con activos y vehículos no localizados, permanecían pendientes de verificación mediante un plan de acción.
El informe tampoco atribuye responsabilidad penal a funcionarios específicos ni establece que los bienes hayan sido sustraídos. Los hallazgos documentan deficiencias de control y diferencias entre los registros institucionales y lo que los auditores pudieron comprobar físicamente.




