REPÚBLICA DOMINICANA. – El primer año del segundo mandato del presidente Luis Abinader ha estado marcado por dos grandes logros legislativos y varios desafíos significativos que han puesto a prueba la capacidad de su gestión. La reforma constitucional y la promulgación de un nuevo Código Penal se han erigido como los principales hitos, mientras que los problemas económicos y las tensiones políticas han sido los obstáculos más notables.
Hitos legislativos: La Constitución y el Código Penal
Una de las primeras tareas que se impuso el presidente Abinader fue lograr una reforma constitucional. Tras un intenso debate en el Congreso Nacional, la nueva Carta Magna fue proclamada. La reforma incluyó una “cláusula pétrea” que garantiza el carácter inmodificable del formato de elección y reelección presidencial. Además, creó el artículo 278, que establece que ningún funcionario de elección popular puede beneficiarse de una reforma constitucional sobre las reglas de su permanencia en el cargo.
Por otro lado, se logró la aprobación de un nuevo Código Penal, que sustituye al vigente desde 1884. La nueva legislación tipifica por primera vez delitos como el feminicidio, el sicariato, el ciberbullying y la violencia económica. También eleva las penas para la violación sexual y tipifica crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Desafíos económicos y el fracaso de la reforma fiscal
En el ámbito económico, el presidente reconoció públicamente un «desaceleramiento» en el crecimiento del país, atribuyéndolo a circunstancias internacionales. El mandatario también admitió que la falta de una reforma fiscal limita la capacidad del Gobierno para resolver conflictos sociales.
Precisamente, un intento fallido de reforma fiscal se convirtió en uno de los mayores desafíos del año. El proyecto de Ley de Modernización Fiscal, que buscaba recaudar más de RD$122,000 millones, fue retirado del Congreso tan solo 12 días después de su depósito. La propuesta, que incluía la eliminación de incentivos a sectores clave como el turismo y el cine, fue ampliamente rechazada por la población y los distintos gremios, quienes se manifestaron con “cacerolazos” y protestas.
Política migratoria y un consenso histórico
Ante la agudización de la crisis en Haití, el Gobierno endureció su política migratoria con la implementación de 15 medidas, que incluyeron el refuerzo de la seguridad fronteriza con 1,500 soldados adicionales. Esta situación derivó en un encuentro histórico entre el presidente Abinader y los exmandatarios Leonel Fernández, Danilo Medina e Hipólito Mejía, con el fin de construir una postura unificada sobre el tema.
El encuentro resultó en un acuerdo de cuatro puntos, entre ellos, la creación de una mesa de diálogo y el envío de una carta conjunta a los líderes del Consejo de Seguridad de la ONU, solicitando apoyo para transformar la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en una misión híbrida con el liderazgo de las Naciones Unidas.
Tensiones internas en el PRM y con la oposición
El panorama político tampoco ha estado exento de turbulencias. A raíz del anuncio del presidente Abinader de no buscar un tercer período, las aspiraciones presidenciales dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) han aflorado, generando una campaña a destiempo. El mandatario tuvo que advertir públicamente a los funcionarios que aspiran a cargos electivos que no tolerará actividades proselitistas mientras ocupen sus puestos.
Además, las bases del PRM han expresado descontento por no haber sido considerados para cargos en la administración pública. Este malestar se ha agudizado con la designación de antiguos miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en posiciones de alto nivel.





