La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolina (Anadegas) advirtió que podría retirar los verifones de las estaciones de servicio y suspender los pagos con tarjetas en cualquier momento.
La medida respondería a las elevadas comisiones bancarias que, según la organización, afectan gravemente la rentabilidad del sector.
La advertencia fue formulada por Juan Elías Pérez, presidente de Anadegas, quien señaló que los detallistas ya no tienen capacidad de continuar absorbiendo el costo de las transacciones electrónicas bajo las condiciones financieras actuales.
Pérez explicó que las comisiones cobradas por las entidades bancarias oscilan entre 1.95 % y 3 %. Al estar indexadas al valor total de cada venta, se incrementan automáticamente conforme suben los precios de los combustibles.
«Prácticamente aniquila el sector detallista de combustible», afirmó el dirigente a El Día, al señalar que por cada galón vendido mediante tarjeta la banca puede recibir entre siete y ocho pesos.
De acuerdo con sus cálculos, el sector destina alrededor de RD$6,000 millones al año al pago de estas comisiones, un costo que considera insostenible para las estaciones.
«En cualquier momento nosotros nos reunimos, desconectamos los verifones, apagamos esa luz y ya», señaló.
Advierten que llegaron al límite
El presidente de Anadegas sostuvo que las estaciones deben cubrir con sus márgenes otros gastos de operación, como electricidad, agua, teléfono, personal, gerencia e inversiones.
Según explicó, el costo de las transacciones con tarjetas reduce aún más esa rentabilidad ya limitada.
«De los 24 pesos, se llevan siete y ocho pesos por cada transacción, por cada galón de combustible, lo cual hace imposible seguir sosteniendo este negocio», expresó.
Ante esta situación, Anadegas ha sostenido conversaciones con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), que ha servido de enlace para procurar una solución con las entidades bancarias.
Sin embargo, Pérez cuestionó que los representantes de la banca no se hayan reunido directamente con los detallistas para buscar una salida al conflicto.
El dirigente explicó que, durante las gestiones, se han solicitado distintos plazos para continuar las conversaciones. No obstante, considera que el sector ya no puede prolongar indefinidamente la situación.
«Nosotros no queremos perjudicar a los clientes, pero ya estamos en la obligación de parar», manifestó.
La decisión podría afectar a los consumidores
Pérez reconoció que una eventual suspensión de los pagos con tarjetas impactaría a los usuarios, quienes utilizan cada vez más estos medios para adquirir combustibles.
No obstante, sostuvo que los propietarios de las estaciones tampoco están dispuestos a seguir operando bajo un esquema que, según afirma, les genera pérdidas o reduce significativamente sus márgenes.
«Nosotros no vamos a perder los negocios. No vamos a perder dinero», afirmó.
El dirigente indicó que Anadegas agrupa a más de 800 de las 1,038 estaciones de combustibles del país. Aseguró, además, que otras estaciones no afiliadas a la organización enfrentan el mismo problema.
Como parte de sus argumentos, Pérez citó la experiencia de otros mercados de la región. Señaló que, durante un congreso internacional realizado recientemente en El Salvador, conocieron que en Colombia las comisiones rondan el 0.66 %, mientras que en República Dominicana pueden alcanzar hasta un 3 %.
Según el dirigente, esa diferencia evidencia la presión que enfrenta el sector detallista dominicano por el costo de las operaciones con tarjetas.
Pérez reiteró que la organización está a la espera de un diálogo directo con la banca. Advirtió que, si no se alcanza una solución, las estaciones podrían proceder a desconectar los verifones y dejar de aceptar pagos con tarjetas.




