MIAMI.– Amazon anunció la suspensión de sus operaciones con 21 Air LLC, empresa propietaria del avión de carga involucrado en el accidente ocurrido el pasado 6 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Miami, donde cinco personas perdieron la vida.
La aeronave, un Boeing 767-300 construido en 1994, era operada por un contratista de Amazon cuando salió de la pista, atravesó una valla perimetral del aeropuerto y posteriormente impactó dos vehículos.
La decisión de Amazon se produce mientras las autoridades estadounidenses continúan investigando las circunstancias que provocaron el accidente.
“La seguridad siempre ha sido nuestra máxima prioridad, tanto en nuestras propias operaciones como cuando trabajamos con socios”, declaró la portavoz de Amazon, Kelly Nantel.
“Tras el trágico incidente del fin de semana pasado, hemos dedicado tiempo a apoyar la investigación y a revisar algunas de las circunstancias que lo rodean, y hemos decidido suspender nuestras operaciones con 21 Air”, agregó.
La empresa aseguró que continuará colaborando con la investigación y brindando apoyo a las personas afectadas.
Pilotos sobrevivieron al accidente
Los dos pilotos del avión de carga resultaron lesionados, pero posteriormente fueron dados de alta del hospital.
Las cinco víctimas mortales se produjeron después de que la aeronave abandonara los límites de la pista y chocara contra vehículos, de acuerdo con la información preliminar sobre el accidente.
Las autoridades todavía trabajan para determinar qué ocurrió durante los últimos momentos del vuelo y cuáles fueron los factores que provocaron que el avión terminara fuera de la pista.
Investigadores analizan las cajas negras
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) analiza los datos de vuelo y las grabaciones de voz de la cabina para reconstruir la secuencia del accidente.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, informó que los investigadores estaban revisando la información recuperada de los registradores del Boeing 767.
Los datos preliminares divulgados por los investigadores sugieren que la tripulación habría intentado abortar el aterrizaje antes de que la aeronave atravesara la valla perimetral y chocara contra los vehículos.
Esa información forma parte de una investigación todavía en curso y no establece por sí sola la causa definitiva del accidente.
La NTSB deberá continuar examinando los registros de vuelo, las comunicaciones, el estado de la aeronave y otros elementos antes de emitir conclusiones sobre las causas del siniestro.




