La Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE) afirmó que fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico nacional debe convertirse en una prioridad estratégica para enfrentar los riesgos derivados del cambio climático y garantizar la continuidad de un servicio esencial para el desarrollo económico y social del país.
El planteamiento fue realizado durante el conversatorio “Resiliencia del sistema eléctrico ante riesgos climáticos y eventos extremos”, que reunió a autoridades, representantes del sector energético, organismos internacionales y especialistas en gestión de riesgos.
Durante la apertura del encuentro, el presidente de ADIE, José A. Rodríguez, sostuvo que el desarrollo del sistema eléctrico no puede limitarse únicamente a incrementar la generación de energía o incorporar nuevas tecnologías, sino que debe integrar la resiliencia como un componente fundamental para responder a eventos climáticos extremos.
“Fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico no es únicamente una responsabilidad técnica o ambiental; es una inversión estratégica para proteger la economía, la competitividad y el bienestar nacional”, expresó Rodríguez.
El dirigente explicó que, debido a su condición insular, la República Dominicana enfrenta una alta exposición a huracanes, inundaciones, sequías y olas de calor, fenómenos que ponen en riesgo la infraestructura crítica del país y afectan servicios esenciales como la salud, las telecomunicaciones, el abastecimiento de agua, la seguridad ciudadana y la actividad económica.
Rodríguez recordó que el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) estima que el cambio climático genera pérdidas anuales equivalentes al 1 % del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que podría aumentar hasta un 10 % del PIB cuando el país enfrenta eventos climáticos extremos.
Asimismo, citó proyecciones del Banco Mundial, según las cuales la República Dominicana podría perder hasta un 17 % de su PIB potencial hacia 2050 si no fortalece sus capacidades de adaptación y resiliencia. No obstante, destacó que las inversiones oportunas en esta materia podrían reducir esos impactos económicos hasta en un 60 %.
El presidente de ADIE señaló que la experiencia internacional demuestra que la recuperación de los sistemas eléctricos tras desastres naturales depende de una adecuada planificación, la gestión preventiva de riesgos y la coordinación entre el Estado y el sector privado.
“Estamos convencidos de que ninguna institución o industria puede afrontar estos retos por sí sola. La protección de una infraestructura esencial para el país requiere una visión compartida, colaboración entre el Estado y el sector privado, intercambio de conocimientos y decisiones que trasciendan el corto plazo”, afirmó.
Como parte de la jornada, especialistas analizaron la resiliencia técnica y financiera del sistema eléctrico en dos paneles de discusión.
El primero estuvo enfocado en la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica y las estrategias para fortalecer la continuidad del servicio, con la participación de Milagros De Camps, vicepresidenta de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de InterEnergy Group; Fabio Oyola, director de Operaciones de AES Dominicana; Alfredo Cuello, director de Distribución de EDENORTE; Fernelis Ramírez, director de Operaciones del Centro de Control de Energía de ETED; y el meteorólogo Jean Suriel.
El segundo panel abordó la mitigación de riesgos y la resiliencia financiera, destacando el papel de las políticas públicas, los mecanismos de aseguramiento y los instrumentos financieros para reducir el impacto económico de los desastres. En esta sesión participaron Jorge Mena, de Seguros Universal; Leovigildo Soto Taveras, de Marsh; Martín Francos Rodríguez, viceministro de Planificación e Inversión Pública del Ministerio de Hacienda y Economía; y Jesualdo Jimenes Bello, director de Mercado Eléctrico del Ministerio de Energía y Minas, bajo la moderación de la periodista Ana López.
Con este encuentro, ADIE reiteró su compromiso de promover una visión compartida sobre los desafíos que enfrenta el sistema eléctrico frente al cambio climático, impulsando la planificación, la innovación y la cooperación como pilares para fortalecer una infraestructura estratégica para el desarrollo sostenible del país.




