NUEVA YORK.— La ciudad de Nueva York se prepara para conmemorar este jueves el 24 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, un evento que aún hoy sigue sumando nombres a la lista de víctimas. Si bien casi 3,000 personas perdieron la vida ese día, las secuelas de la tragedia han provocado una cantidad aún mayor de muertes debido a enfermedades respiratorias y cánceres desarrollados por la exposición al polvo tóxico.
Las víctimas silenciosas: una lista que no deja de crecer
Según Elizabeth Hillman, directora del Museo Memorial del 11S, la cifra de personas fallecidas por los efectos en su salud es superior a la de quienes murieron en los ataques. Un ejemplo conmovedor son los bomberos: más de 400 de ellos han muerto por enfermedades relacionadas con su labor de rescate, superando los 343 que perecieron ese mismo día. De acuerdo con el Programa de Salud del World Trade Center, unas 400,000 personas estuvieron expuestas al polvo en las inmediaciones de la zona cero.
El trauma emocional que persiste
Veinticuatro años después, el trauma emocional sigue siendo una herida abierta. Desirée Bouchat, una de las sobrevivientes, aún recuerda con claridad el «cielo despejado y azul» de la mañana que se tornó «marrón» tras el impacto del primer avión. Bouchat y sus compañeros lograron escapar, pero la voz se le quebró al recordar a su gerente, Jim, que no sobrevivió a la caída de la Torre Sur. «Aún hoy, vengo aquí y se me vienen a la mente las caras de los nombres que leo en el memorial», relató la mujer, que hoy luce un chaleco adornado con broches, algunos de ellos regalos de turistas que visitan el museo.
Una ceremonia de conmemoración, no de política
Nueva York recordará a las víctimas del 11S con una ceremonia en la que se leerán los nombres de quienes perdieron la vida en las Torres Gemelas, el Pentágono y el avión de Pensilvania. Acto seguido, se rendirá homenaje a aquellos que han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con los ataques. Aunque la ceremonia contará con la presencia de figuras políticas como el vicepresidente JD Vance y la segunda dama Usha Vance, Hillman insistió en que el evento busca ser un acto de conmemoración y homenaje, y no un ejercicio político.





