El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que negocia con Irán para poner fin a la guerra «ahora mismo», a pesar de que Teherán no lo ha confirmado e Israel promete seguir con su ofensiva militar.
El mandatario republicano asegura que Irán le hizo un «regalo muy grande» sobre los hidrocarburos y el estrecho de Ormuz, lo que le hace pensar que habla con las personas adecuadas en Teherán para poner fin a la guerra. El críptico anuncio se produjo un día después de que Trump pospusiera inesperadamente «cinco días» los ataques a las centrales eléctricas de Irán que amenazaba con llevar a cabo y dijera que Washington estaba en negociaciones con altos cargos, sin especificar quiénes.
«Un regalo muy grande»
«Hicieron algo ayer que fue increíble, en realidad. Nos dieron un regalo y el regalo llegó hoy. Y fue un regalo muy grande, que vale una cantidad tremenda de dinero», dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval. «Eso significaba una cosa para mí: estamos tratando con la gente adecuada«, añadió.
Poco antes, la Casa Blanca reconoció explorar «nuevas» opciones diplomáticas, pero advirtió que su ofensiva «continúa sin cesar para alcanzar los objetivos militares». La vía diplomática se activa desde varios frentes para acabar con una contienda bélica que puso patas arriba los mercados energéticos. Sehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, dijo el martes que está dispuesto a acoger conversaciones, mientras que otros países como Catar y Egipto también se han movilizado a favor del diálogo.
Israel mantiene su ofensiva
A pesar de los anuncios de Trump, Israel no parece dispuesto a parar la guerra. El ejército israelí continúa golpeando en Irán y Líbano «según un plan inalterado», independientemente de las posibles negociaciones. «Actuamos para profundizar los ataques y eliminar las amenazas existenciales«, declaró su portavoz el martes por la noche.
Los combates continúan
Un ataque alcanzó un barrio acomodado del norte de Tel Aviv, con un balance de cuatro heridos. Por su parte, el ejército israelí llevó a cabo una serie de bombardeos a gran escala en varias regiones de Irán, incluida Isfahán, donde algunas instalaciones resultaron parcialmente dañadas.
En Teherán, la población sufre los constantes bombardeos. «Los ruidos, las explosiones y los misiles forman parte de nuestra vida cotidiana», declaró una residente a la AFP. Mientras tanto, en el frente libanés, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que los evacuados del sur del Líbano no regresarán hasta que se garantice la seguridad del norte de Israel.




