El sindicato de trabajadores dedicados a la freiduría de pescado en Boca Chica está exigiendo la reubicación de las personas afectadas por el incendio de 2022, que devastó gran parte de las casetas de la Plaza del Pescado y el restaurante Lumaka. El siniestro, propagado rápidamente por el techo de caña, provocó pérdidas económicas superiores a un millón de dólares y dejó sin empleo a al menos 60 personas.
Promesas incumplidas y afectados sin espacio
Jeimy Sosa, representante del sindicato, denunció que, en su momento, el actual ministro de Turismo, David Collado, les había prometido la reubicación en nuevas casetas construidas por esa entidad. Sin embargo, hasta la fecha, solo se han habilitado 33 casetas, las cuales fueron asignadas principalmente a quienes se mantienen activos en las ventas, dejando fuera a numerosas trabajadoras que fueron directamente afectadas por el incendio.
Sosa subrayó que hay más de 20 personas directamente afectadas por el siniestro que no han recibido el espacio prometido en las nuevas instalaciones. Las trabajadoras, con más de 20 años de servicio en la plaza, afirman que la única interrupción de su labor fue el incendio, pero ahora se les está negando el espacio, argumentando que las casetas han sido asignadas a personas ajenas a la comunidad.
El sindicato hace un llamado urgente a las autoridades para que honren los compromisos adquiridos y les proporcionen un espacio adecuado que les permita continuar con su trabajo. La falta de estas casetas afecta directamente el sustento de estas familias y el desarrollo económico local. Hasta el momento, estas demandas no han recibido una respuesta satisfactoria.



