Santo Domingo. – A más de una década de su partida, el legado de Rafael Corporán de los Santos permanece como el pilar más sólido de la comunicación popular y la solidaridad en la República Dominicana. Considerado el «Campeón de la Televisión», Corporán no solo transformó la industria del entretenimiento con su emblemático programa «Sábado de Corporán«, sino que se convirtió en la voz y el auxilio de los sectores más vulnerables del país a través de su labor social ininterrumpida.
Desde sus humildes inicios como limpiabotas y vendedor de periódicos, Corporán de los Santos forjó un imperio comunicacional que incluyó la influyente emisora Radio Popular.
Su estilo cercano, humano y vibrante rompió los esquemas de la televisión de la época, logrando conectar con la fibra más sensible del pueblo dominicano. Bajo su lema «¡Ay papá!», el comunicador no solo entregaba premios, sino que gestionaba soluciones médicas, viviendas y educación para miles de familias que veían en él una esperanza real ante las carencias del sistema.
Su trayectoria fue reconocida con los más altos honores, incluyendo el Gran Soberano, el máximo galardón del arte dominicano. Además de su éxito en los medios,
Corporán incursionó en la política, desempeñándose como Síndico del Distrito Nacional en el periodo 1990-1994, desde donde impulsó iniciativas de asistencia social. Su fallecimiento en marzo de 2012, apenas dos días después de recibir un emotivo homenaje televisivo, marcó el fin de una era, pero consolidó su figura como un símbolo imperecedero de superación y generosidad para las futuras generaciones de comunicadores.




