La cifra de víctimas por el potente terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar sigue en aumento. Según el gobierno militar, el número de muertos ha llegado a 3.085, mientras que 4.715 personas resultaron heridas y 341 siguen desaparecidas.
El sismo, registrado el pasado viernes con epicentro cerca de Mandalay, la segunda ciudad más grande del país, ha dejado una estela de destrucción: miles de edificios colapsados, carreteras intransitables y puentes derrumbados. Las labores de rescate continúan, aunque los cortes de comunicación y el difícil acceso a varias zonas hacen temer que la cifra de fallecidos aumente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que al menos cuatro hospitales fueron completamente destruidos y otros 32 centros médicos sufrieron daños parciales, lo que ha complicado gravemente la atención a los heridos.
Para hacer frente a la emergencia, India ha enviado hospitales móviles, mientras que equipos médicos de Rusia y Bielorrusia ya están operando en Mandalay. Diecisiete países han enviado ayuda humanitaria, incluyendo suministros y equipos de rescate internacional.
Miles de personas han quedado sin hogar y muchas otras evitan regresar a sus viviendas por miedo a nuevas réplicas. En Naipyidó, la capital, se han instalado campamentos de emergencia, aunque las condiciones son extremas con temperaturas de 40°C.
En Mandalay, los habitantes se han organizado para distribuir alimentos y agua a los voluntarios. Sin embargo, la catástrofe ha agravado la crisis humanitaria preexistente en Myanmar, donde más de tres millones de personas ya estaban desplazadas debido a la guerra civil desatada tras el golpe militar de 2021.
Tensión en medio del desastre: alto el fuego temporal
Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno militar anunció un alto el fuego temporal hasta el 22 de abril para facilitar la llegada de ayuda. Sin embargo, medios locales reportan que los combates continúan en el estado de Kachin, aunque esta información no ha podido ser verificada de manera independiente.
Impacto más allá de Myanmar: derrumbe en Tailandia
El terremoto no solo afectó a Myanmar. En Bangkok, Tailandia, la fuerte sacudida provocó el colapso de un rascacielos en construcción, dejando un saldo de 22 muertos y 35 heridos. Equipos de búsqueda siguen trabajando entre los escombros, donde se ha detectado un posible sonido de vida, aunque hasta el momento no se han encontrado más sobrevivientes.