Los clérigos gobernantes de Irán designaron este domingo a Mojtaba Jamenei, de 56 años, como el nuevo Líder Supremo del país, en una decisión que desafía directamente las advertencias de Estados Unidos e Israel.
El nombramiento se produce apenas nueve días después de que ataques conjuntos de fuerzas estadounidenses e israelíes acabaran con la vida del ayatolá Alí Jamenei, sumiendo a Oriente Medio en un conflicto abierto.
La Asamblea de Expertos presentó al hijo del fallecido clérigo como el tercer guía del sistema islámico, destacando que la elección fue un voto decisivo frente a la «brutal agresión» externa.
La reacción de Washington no se hizo esperar. El presidente Donald Trump, quien previamente calificó al joven Jamenei como un «peso ligero», insistió en que su administración debería validar dicho nombramiento. «Si no obtiene nuestra aprobación, no va a durar mucho», declaró Trump a la cadena ABC News.
En respuesta, el canciller iraní, Abás Araqchi, calificó las declaraciones como una interferencia inaceptable en los asuntos internos y exigió que el mandatario estadounidense se disculpe con los pueblos de la región por el inicio de las hostilidades.
La tensión militar ha escalado a niveles críticos tras el primer reporte de ataques contra infraestructuras petroleras en Teherán, lo que provocó que Irán amenazara con golpear instalaciones energéticas en toda la región, advirtiendo que el precio del crudo podría superar los 200 dólares por barril.
Mientras tanto, en Líbano, la cifra de desplazados supera el medio millón de personas y los bombardeos israelíes alcanzaron un hotel en el centro de Beirut, donde presuntamente se encontraban altos mandos de los Guardianes de la Revolución.
En este contexto, el presidente francés Emmanuel Macron ha iniciado gestiones diplomáticas de urgencia para intentar frenar la expansión del conflicto hacia otros países del Golfo.





