Pensilvania, EE.UU. – Un crimen atroz ocurrido en abril de 2024 en el municipio de Milford ha concluido con la condena de George Sisco, de 29 años, quien pasará entre 29 y 60 años en prisión tras declararse culpable del asesinato de su abuela, Margie Finlay, de 67 años.
Según informó Law&Crime, Sisco confesó haber apuñalado, golpeado y prendido fuego a su abuela dentro de su vivienda. El ataque, según su testimonio, se debió a una mezcla de creencias religiosas y su convencimiento de que la víctima había dado un medicamento “dañino” a su gato.
“Era el diablo y tenía que hacerlo”, declaró Sisco al ser detenido por las autoridades, asegurando que actuó conforme a una interpretación literal de la Biblia: “para matar al diablo hay que usar el espíritu santo y el fuego”.
El 26 de abril, los bomberos respondieron a un incendio en la residencia de Finlay. Al llegar, encontraron a Sisco cubierto de sangre, sin responder preguntas y lanzando advertencias a los rescatistas. Poco después, la policía descubrió el cuerpo de la mujer en la cocina, con heridas punzantes y signos de traumatismo.
De acuerdo con la autopsia, la víctima murió por apuñalamiento y golpes, antes de que su nieto prendiera fuego a la casa con un trapo de cocina.
Sisco fue acusado de asesinato en tercer grado, incendio intencional y amenazas terroristas. Pese a que inicialmente fue considerado incompetente para ser juzgado debido a un diagnóstico de esquizofrenia, una segunda evaluación determinó que sí estaba en condiciones de enfrentar un proceso judicial.
Durante la audiencia de sentencia, el hijo de la víctima aseguró que su madre amaba profundamente a su nieto, pero lo describió como “un monstruo” debido a la brutalidad del crimen. La defensa, por su parte, argumentó que Sisco había abandonado su medicación antes del asesinato.
El fiscal del condado de Pike, Ray Tonkin, lamentó el desenlace del caso:
“No hay ganadores aquí. La familia de Margie Finlay sufre una pérdida irreparable”.




