París fue escenario de una encendida manifestación estudiantil que combinó el rechazo a los recortes en la financiación universitaria en Francia con duras críticas a las políticas impulsadas por el expresidente estadounidense Donald Trump.
Durante la movilización, un grupo de estudiantes prendió fuego a una bandera de Estados Unidos colocada sobre una réplica de cartón de un vehículo Tesla, en un acto simbólico que rápidamente se viralizó en redes sociales. La escena se convirtió en uno de los íconos de la protesta, reflejando el malestar no solo por la situación educativa nacional, sino también por lo que los manifestantes calificaron como “la influencia destructiva de políticas neoliberales extranjeras”.
Los cánticos contra el neoliberalismo y las pancartas con lemas como “Nuestra educación no está en venta” o “No a la mercantilización del saber” dominaron la jornada. Los estudiantes criticaron tanto las medidas internas adoptadas por el gobierno francés como la globalización de un modelo económico que, según denuncian, prioriza el lucro por encima del acceso a una educación pública y de calidad.
La movilización se desarrolló frente a instituciones universitarias y en plazas públicas de la capital francesa, reuniendo a cientos de jóvenes. Aunque el evento transcurrió mayormente de forma pacífica, fue seguido de cerca por fuerzas de seguridad que mantuvieron un dispositivo preventivo ante la posibilidad de disturbios o nuevas convocatorias.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre detenciones, aunque señalaron que el operativo continuará en los próximos días para monitorear posibles réplicas de la protesta.