WASHINGTON / IRAK. – El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó este viernes que cuatro de los seis tripulantes del avión cisterna KC-135 que se estrelló el jueves en el oeste de Irak han fallecido.
Según los informes preliminares, el siniestro ocurrió aproximadamente a las 2:00 p.m. (hora del este) durante una colisión aérea con otra aeronave del mismo modelo mientras realizaban operaciones de reabastecimiento en el marco de la Operación Epic Fury.
A pesar de que la Resistencia Islámica en Irak y fuentes militares de Irán se adjudicaron el derribo de la nave mediante el uso de misiles, el Centcom fue enfático al declarar que la pérdida del aparato “no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo”. La segunda aeronave involucrada en el incidente logró realizar un aterrizaje de emergencia en Israel, mientras que las labores de rescate continúan en la zona del impacto, cerca de la frontera con Jordania, para recuperar a los dos tripulantes restantes.
Este trágico suceso marca la cuarta pérdida de una aeronave estadounidense desde que se intensificó el conflicto con Irán el pasado 28 de febrero.
Hasta la fecha, las bajas en combate de las fuerzas de Estados Unidos ascienden a siete militares fallecidos y más de 140 heridos. El Pentágono mantiene bajo investigación las causas exactas de la colisión, mientras las tensiones en la región continúan en aumento tras las amenazas de milicias proiraníes contra activos occidentales en suelo iraquí.





