WASHINGTON D.C. – El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes que exigirá a los solicitantes de visados de turismo y negocios provenientes de Malaui y Zambia el pago de una fianza de hasta 15,000 dólares. La medida, que entrará en vigor el 20 de agosto, busca disuadir las estancias irregulares en el país.
La portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, explicó que Malaui y Zambia han sido seleccionados para este programa piloto debido a que sus ciudadanos tienen altas tasas de «sobrestancia», es decir, que exceden el tiempo permitido por sus visados. Según datos del Gobierno, en el año fiscal 2023, el 14% de los visitantes de Malaui y el 11% de los de Zambia permanecieron en el país más allá del tiempo autorizado.
Detalles del programa y su impacto
Durante el programa piloto, se estima que cerca de 2,000 solicitantes de visados B1 (negocios) y B2 (turismo) tendrán que depositar una fianza, con un promedio de 10,000 dólares. El dinero será devuelto íntegramente a los extranjeros una vez que demuestren que han abandonado el país a tiempo.
Esta fianza se suma a otras medidas migratorias de la administración de Donald Trump, como la «tarifa de integridad de visa» de al menos 250 dólares para todos los permisos de entrada. El plan fiscal del Gobierno también impone, por primera vez, una tarifa de 100 dólares para solicitar asilo y un costo adicional de 100 dólares anuales mientras la solicitud está pendiente.





