SANTO DOMINGO.— En el marco del Día Internacional contra el Dengue, que se conmemora cada 26 de agosto, especialistas y organizaciones de salud destacan la necesidad de intensificar la lucha contra el mosquito Aedes aegypti, un vector que se ha adaptado al entorno urbano y que es responsable de brotes sin precedentes en América Latina.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha reportado más de 13 millones de casos de dengue entre 2023 y mediados de 2024 en la región. El crecimiento de los contagios se debe a factores ambientales como las altas temperaturas y las lluvias intensas, además de la rápida urbanización.
Aedes aegypti: un vector urbano y peligroso
El mosquito Aedes aegypti se distingue por su pequeño tamaño y las bandas blancas y negras en sus patas. A diferencia de otros insectos, se reproduce en pequeñas cantidades de agua limpia, aprovechando recipientes artificiales como baldes y floreros. Con un ciclo de vida de solo siete a diez días, se ha convertido en el principal transmisor no solo del dengue, sino también del Zika, la fiebre amarilla y la fiebre chikunguña.
La enfermedad se manifiesta con síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza y náuseas. Sin embargo, en una de cada veinte personas puede evolucionar a una forma grave, con riesgo de hemorragia y muerte. Los grupos más vulnerables son los niños, los adultos mayores y las embarazadas.
La prevención es la principal arma contra el virus
Ante la falta de tratamientos antivirales específicos, la prevención es la herramienta más efectiva. La Mayo Clinic y otros expertos recomiendan:
- Eliminar criaderos: Limpiar y vaciar semanalmente cualquier objeto que acumule agua.
- Usar repelente: Aplicar repelentes con DEET o Icaridina.
- Proteger los espacios: Usar mosquiteros en puertas y ventanas, además de cerrar los depósitos de agua.
El doctor Marcelo Quipildor, médico infectólogo, destacó que las enfermedades transmitidas por este mosquito «ya no son tropicales: son urbanas, metropolitanas y globales». Por su parte, el doctor Tomás Orduna enfatizó que la salud pública “no es solo responsabilidad del Estado: comienza en cada domicilio”.




