Los cubanos acogieron este lunes con cautela el inminente arribo de un cargamento de petróleo ruso, en medio del bloqueo energético de Estados Unidos.
El buque Anatoly Kolodkin, sujeto a sanciones estadounidenses y con 730,000 barriles de crudo, es el primer cargamento de petróleo que Cuba recibe desde inicios de enero, cuando la administración de Donald Trump le impuso un bloqueo petrolero de facto que tiene casi paralizada su economía.
La decisión de Trump de permitir que Rusia suministre petróleo a Cuba evita una confrontación con Moscú y ofrece un respiro a los cubanos que sufren prolongados apagones diarios, escasez de transporte público e inflación galopante.
«De lo más bien que lo vamos a recibir, no sabes la falta que nos hace a nosotros ese petróleo», declaró a la AFP Rosa Pérez, una jubilada de 74 años que paseaba por la zona de la bahía de Matanzas, 100 km al este de La Habana. Allí debe atracar el petrolero ruso al amanecer del martes, según el sitio especializado MarineTraffic.
Reacciones y posturas políticas
Otros cubanos eran menos optimistas. El petróleo ruso «es un alivio, pero no es la solución», dijo el también pensionado Orlando Ocaña. Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que Rusia considera su deber proporcionar la ayuda necesaria a sus amigos cubanos.
Trump declaró el domingo que no tenía «ningún problema» con que Rusia enviara petróleo a Cuba, tras haber impedido la llegada de crudo venezolano y de otros países como México. Sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró este lunes que el arribo del buque no supone un cambio formal en la política de sanciones.
El impacto en la crisis energética
Cuba produce cerca de 40,000 barriles diarios de crudo pesado para sus centrales termoeléctricas, pero depende de las importaciones de diésel y GLP.
Según Jorge Piñón, experto de la Universidad de Texas, el cargamento ruso podría transformarse en 250,000 barriles de diésel, cantidad suficiente para cubrir la demanda del país durante unos 12.5 días. El gobierno deberá decidir si destina el combustible a la generación eléctrica o al transporte esencial para mantener la economía en marcha.
Cuba ha sufrido siete apagones a nivel nacional desde finales de 2024, dos de ellos ocurridos este mismo mes, provocando inusuales protestas en la isla.





