SANTO DOMINGO. – El Palacio de Justicia de Ciudad Nueva amaneció este lunes con un panorama inusual: un despliegue policial notablemente menor en comparación con jornadas anteriores.
Bajo este ambiente de calma aparente, el juez Raymundo Mejía, titular del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, dio inicio a la audiencia preliminar contra los propietarios de la discoteca Jet Set, un proceso que busca justicia por el colapso del techo que enlutó al país en 2025.
Tras el aplazamiento de la vista anterior para asegurar la correcta notificación de las partes, el tribunal se dispone hoy a examinar el robusto expediente presentado por el Ministerio Público.
Los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, imputados por homicidio involuntario, enfrentan la fase donde se determinará si las pruebas recolectadas poseen el peso jurídico necesario para elevar la causa a un juicio de fondo.
Puedes leer: Jet Set: Crónica de un desplome entre luces y sombras
A diferencia de la tensión mediática y las movilizaciones que marcaron el inicio de la etapa de instrucción, los alrededores del tribunal mostraron una fluidez mayor, aunque el interés de las familias de las víctimas permanece intacto.
Este lunes es decisivo para el curso legal del caso; de la decisión del juez Mejía depende que la responsabilidad penal por la muerte de 236 personas comience a ser juzgada con todas sus consecuencias.





