NUEVA JERSEY, EE. UU.– El gigante estadounidense Campbell’s, famoso por sus icónicas sopas enlatadas, rechazó por “absurdas” las declaraciones atribuidas a uno de sus altos ejecutivos, que sugerían que los productos de la empresa están hechos con pollo “impreso en 3D” y son consumidos por “gente pobre”.
Campbell’s anunció el martes la suspensión temporal de su vicepresidente de Tecnología de la Información, Martin Bally, mientras se lleva a cabo una investigación. La medida se tomó después de que una demanda de un exempleado, Robert Garza, acusara a Bally de hacer comentarios racistas y de denigrar los productos de la compañía.
Garza señaló que los comentarios de Bally fueron hechos en una conversación que grabó en secreto. En el audio, una voz que parece ser del ejecutivo supuestamente ridiculiza los alimentos de Campbell’s:
Describe los productos como “basura para (…) gente pobre”.
Critica el uso de “carne bioingenierizada” y afirma: “No quiero comer un pedazo de pollo que provenga de una impresora 3D”.
Además, Garza, quien acusa a la compañía de despedirlo por informar sobre los comentarios de su superior, dijo que Bally también calificó de “idiotas” a los empleados originarios de India y expresó su disgusto por trabajar con ellos.
La empresa, con sede en Nueva Jersey, emitió un comunicado defendiendo la calidad de sus productos y sus empleados:
Ingredientes: El pollo “proviene de proveedores de confianza desde hace mucho tiempo, aprobados por el gobierno federal, y cumple con nuestros altos estándares de calidad”.
Negación: La empresa calificó los comentarios sobre sus alimentos como “no solo inexactos, sino también completamente absurdos”.
Orgullo: Campbell’s se declaró “orgullosa” de sus productos y de ofrecer “buena comida a un buen precio”, aunque reconoció usar cultivos genéticamente modificados (como maíz y soja).





